En la muestra de bovinos Limousin fue coronado como Gran Campeón Macho el brete 506 expuesto por la cabaña El Viejo Pancho, de Julio A. Severi, del departamento de Durazno.
En la muestra de bovinos Limousin fue coronado como Gran Campeón Macho el brete 506 expuesto por la cabaña El Viejo Pancho, de Julio A. Severi, del departamento de Durazno.
Esta vieja cabaña tuvo una actuación muy destacada en la exposición al obtener también la Gran Campeona Hembra con el brete 513, ejemplar que previamente el jurado José Luis Batista la había distinguido como la Campeona Vaca.
En la muestra de machos se premió como Reservado de Gran Campeón al brete 505 de Francisco Acerenza y como Tercer Mejor Toro al brete 499 de Julio A. Severi.
El asesor de El Viejo Pancho, Rafael Artucio, dijo que la familia Severi estaba muy contenta por los lauros obtenidos considerando que en la Expo Prado es muy difícil alcanzarlos, puesto que todos los expositores “traen lo mejor y con buena preparación para ganar”. Por lo tanto, alcanzar un doble campeonato tiene aún una mayor jerarquía, sostuvo.
Artucio explicó que los dos grandes campeonatos se obtuvieron con la misma genética utilizada, la que tiene origen francés. La genética importada combinada con la de El Viejo Pancho, que se caracteriza por ser muy compacta y concentrada en las características que sirven para la ganadería uruguaya, da buenos resultados.
Explicó que la cabaña quiere tener genética que se adapte a los campos, a la ganadería uruguaya y al área pastoril de Uruguay y, en ese sentido, “es que mantenemos una línea.
Los dos reproductores tienen una línea bastante parecida en cuanto a su tamaño, estructura y calidad carnicera, donde el área de ojo de bife del toro está en casi 140 centímetros y la hembra 120.