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La fiesta agrícola, liderada por el cultivo de la soja, “quizás se acabó un poquito o terminará más temprano”, sentenció el empresario Ramón Erro, de Barraca Erro, y rompió el fuego en una mesa de diálogo que cerró el 22 de agosto pasado la actividad de Agro en Foco sobre cultivos de verano en el teatro 28 de Febrero de Mercedes, en Soriano.

De alguna manera, Erro sintetizó el pensamiento de una parte de los agricultores uruguayos, que ven con preocupación el declive de los precios, pero no de los costos de producción y de las rentas que se pagan por los campos.

“Estamos atados a costos altos y esperamos mejores precios, aunque si miramos el rango histórico no son malos” por la soja y otros granos de verano, dijo Erro, quien compartió con Joaquín Ponce de León, Daniel Rubio y Pablo Martínez el cierre de la actividad que organizan Blasina y Asociados, el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) y el diario El Observador.

Erro remarcó que hay menos negocios cerrados, en especial en la soja, en comparación con años anteriores, y que se espera que los precios suban para operar.

“La renta es la mala de la película”, comenzó diciendo Martínez, quien habló como arrendador. Agregó que “tenemos un arrendatario desde hace 15 años y siempre salimos adelante pensando a largo plazo. Somos como socios”.

Por otra parte, Rubio dijo que no era “demasiado pesimista” porque vaticinó que “la caída (de precios) no será grande, pero remarcó que en lo que va del año “los costos subieron tres veces”.

“Ajustar los costos es lo que haría cualquiera”, dijo el productor, y advirtió que “no podemos bajar el nivel tecnológico. Los fertilizantes no están históricamente altos, la semilla y los servicios agrícolas sí”. Rubio redondeó su idea al decir que “es lógico que llegará el momento en que habrá que frenar porque viene la curva”.

Ponce de León afirmó que a las empresas importadoras de insumos agropecuarios, sean agroquímicos o semillas, “también les gusta asociarse a la festividad de los precios altos de la soja y por ahí tiene que venir el ajuste, además de que el arrendatario y el arrendador se pongan de acuerdo” en el precio de la renta “para mitigar la baja de los precios”.

Ponce de León compartió la opinión de que no se puede bajar el nivel tecnológico, dijo que “hay que mirar más el suelo” y aprobó la iniciativa oficial sobre uso y manejo de los suelos, aunque advirtió que “es perfectible” y el Ministerio de Ganadería “con el tiempo tendrá que poner más ideas para mejorar el programa”.Agregó que los productores tendrán que ceñirse a las directivas oficiales porque “no podemos perder ese recurso que es insustituible”.

Agricultura más ganadería

Respecto a la posibilidad de una mayor sinergia entre la ganadería y la agricultura, Ponce de León dijo que Uruguay es “un país ganadero agrícola” y pidió “no forzar a la tierra haciendo agricultura en lugares inapropiados” pero “forcemos a la ganadería a tomar tierras en una rotación agrícola ganadera, como hacíamos antes”.

Además, Ponce de León dijo que el manejo “no debe producir 75 kilos de carne por hectárea, sino 500 kilos por hectárea” y concluyó que “la solución inteligente es hacer una rotación agrícola ganadera, donde intervienen gramíneas y leguminosas, con un producto como la carne, que menos variaciones tiene (en los mercados) y que es muy probable que su precio suba y no que baje”.

Rubio dijo que la relación de precios determinará si habrá más agricultura o más ganadería y agregó que “no creo en la agricultura continua”.

Por otra parte, Martínez compartió que la agricultura y la ganadería crecerán de acuerdo al mercado y recordó que “nos fuimos a un área importante de soja porque era lo que valía. En la medida que los costos de la ganadería mejoren ocupará más espacios”.

Erro repasó el proceso de expansión agrícola –“en 2001 cargamos las primeras 14 mil toneladas de soja”– y agregó que luego de 14 años “de crecimiento virtuoso, todos ayudamos a inflacionar la agricultura, en especial el cultivo estrella”.

Erro pidió “repensar” la realidad y comprender que “quizás la fiesta se acabó un poquito o terminará más temprano”.

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