16 de abril de 2026 17:33 hs

"Hay que trabajar, hay que laburar para tener la guita, porque eso es lo que corresponde y está bien, es lo que debe pasar, que uno reciba algo cuando aporta algo", enfatizó el economista Claudio Zuchovicki, primer expositor en el ciclo de conferencias institucionales de la Asociación Rural del Uruguay (ARU) en la Expo Rural de Melilla.

El contexto

La exposición que tiene por eslogan "La producción en movimiento", en su edición N° 15, comenzó este jueves 16 de abril y se extenderá hasta el domingo 19, en el predio que posee la gremial anfitriona en el área rural de Montevideo, con acceso en el km 11,5 de la ruta 5 y camino Pérez (para ver el programa de actividades hay que ingresar en expomelilla.com.uy).

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El eje temático de la charla de Zuchovicki, en una sala de conferencias siempre colmada y con gente que debió aprovecharla escuchando desde el exterior de la enorme carpa, fue "Desregulación del Estado: el caso argentino".

Allí expuso varios conceptos y gráficos demostrativos de cómo durante lo que va de la actual administración del gobierno liderado por Javier Milei, tras los períodos previos presididos por Cristina Fernández, Mauricio Macri y Alberto Fernández, se fueron corrigiendo algunos manejos, haciendo más eficiente al Estado, con beneficios para el conjunto de la sociedad.

En diálogo con El Observador, tras su charla, el experto en economía señaló que en este 2026, en el "caso argentino", se vive lo que definió como "una economía real", pero advirtió que eso "no es un elogio y sí es un desafío", porque, explicó, "no voy a poder vivir de un Estado, nadie me va a regalar nada, no voy a poder vivir de rentas, las tasas de interes van bajando y la inflación en dólares es alta, con lo cual voy a tener que laburar... y eso para mí es una bendición, porque la guita se hace laburando, eso es lo que al menos nosotros aprendimos y es lo que, sin dudarlo, defendemos".

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Zuchovicki: "Tenemos una oportunidad histórica"

Consultado sobre qué perspectivas tiene para la economía regional, y en particular con foco en la de Argentina y Uruguay, puntualizó que "yo confundo mucho lo que proyecto con lo que quiero que pase, con lo cual me voy a jugar con mi optimismo: creo que tenemos una oportunidad histórica y veo que el rumbo elegido es el correcto, que si lo sostenemos, independientemente de las formas, tenemos una oportunidad enorme y el mundo nos ayuda además".

"Yo viví una época en la que si mis hijos me decían que se iban del país yo los abrazaba y les decía que estaba bien, que era una buena decisión, que los entendía, pero ahora ya no, siento que hay ganas de que los hijos se queden, lo que tenemos por delante es buenísimo si nos sale bien, la verdad es que lo vivo a este momento con mucha fe", complementó.

Relacionado con eso, coincidió en que el déficit demográfico tiene incidencia en la actividad económica, "incide y muy fuerte", porque es un problema producir y no tener consumo interno, "no sé cuántos uruguayos hay fuera de Uruguay, sé que son muchos, en Argentina hay muchos que empiezan a volver, jóvenes, eso hay que incentivarlo, hubo muchos argentinos que vinieron a vivir a Uruguay, poblar siempre es importante... el tema es que haya una política coherente, como lo hacen los países que se desarrollan con la inmigración, como lo hizo América Latina en su momento, ¿o no somos muchos de nosotros hijos, nietos o bisnietos de inmigrantes que tanto se esforzaron?, hay que pensar mucho en esos ejemplos".

Una generación, la más chiquita, "distinta"

Admitió que la existencia de generaciones para las cuales no es una prioridad tener hijos, "es verdad, pasa, pero siento que hoy hay esperanza, veo una generación, la más chiquita, la de 12 o 13 años, que es distinta, no sé por qué pero hay algo y tengo ese optimismo, son distintos, ojalá podamos hacer todo para que ese cambio pase y llegado el momento digan que se quieren quedar, para quedarse a trabajar, para esforzarse y que eso vaya de la mano de esas ganas de tener hijos".

Hay que tener en cuenta, en el tema demográfico, que "hoy una persona de 80 años está activa, es joven, trabaja, ¿era así con nuestros abuelos? Es verdad que se le tiene que pagar una jubilación, también es verdad que puede trabajar y aportar... ahí puede haber un público activo, que puede seguir facturando, no hay que denigrarlos diciéndoles que tienen cierta edad y no pueden trabajar más, yo creo que se muere el que deja de trabajar".

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"No esperar que nos las de un Estado"

Cuando se le preguntó su opinión sobre Uruguay, respondió: "Tenemos en esta zona del mundo una oportunidad histórica, mirá dónde vivimos, mirá dónde estamos hablando (observando al área rural de Montevideo donde se producía la charla), no se cuántos países tienen todo esto".

"En economía, en mi caso al estudiar licenciatura en Administración de Empresas, la teoría dice que las cosas más valen de acuerdo a la escasez, lo que es escaso más vale, vos estudias y en todas las escuelas esto se basa tres recursos, el recurso natural, el recurso humano y el recurso capital... y nosotros estamos, involucro a Uruguay, en una de las pocas regiones que tiene todo eso, por lo tanto si nos sale mal solamente es culpa nuestra, ¿cuánto vale vivir en un lugar así en el mundo de hoy? El tema es aprovecharlo, no desperdiciarlo, y para aprovecharlo... hay que trabajar, salir a buscar las cosas, no esperar que nos las de un Estado", enfatizó.

Una batalla cultural en la economía

Zuchovicki, fue uno de los conceptos que más destacó, instó a "dar una batalla cultural en materia de economía".

Afirmó que es necesario debatir el tema realmente, aquello de que "no voy a vivir más del Estado" y que, además, el Estado debe gastar menos, pero que no le debe cobrar eso el ciudadano con un voto en contra, "más que una batalla económica es cultural, más que una batalla económica es un tema de vida".

Tras una consulta, sobre el costado moral, aludió a una actitud que el presidente de Argentina ha tenido y puso como ejemplo el esfuerzo que una persona hace para, al cabo de una jornada de trabajo, obtener un ingreso determinado, cuando a la vez alguien que no lo hizo obtiene exactamente lo mismo de la mano de un plan de asistencia del Estado, lo que deja como mensaje qué incentivo hay para estudiar, para prepararse, para profesionalizarse, para trabajar... yo creo que lo cultural pasa por entender que existe el sacrificio, que existe el mérito, que hay que asistir al que no puede, al que tuvo mucho menos, pero con oportunidades".

Dijo, enseguida, que suele recurrir a un mismo ejemplo: "Yo no puedo poner a un mono, a una hormiga y a una jirafa a competir para ver quien sube primero al árbol y gana, soy un turro si hago eso, entiendo que hay que asistir a gente que no tuvo la posibilidad, pero para mí la batalla cultural pasa por entender que el mérito vale la pena, que el sacrificio vale la pena, que no todo me lo tienen que dar, que yo tengo que lograrlo".

Consejo médico: no esperar al infarto

Con relación al cuestionamiento, sucede en Uruguay, al tamaño o peso del Estado, con base en medidas que adotó en esta administración el gobierno de Argentina, Zuchovicki puntualizó que "esto recién empieza, no me gusta ser exitista porque el camino es largo, en Argentina yo creo que fue un poco más fácil esa discusión, insistí (durante su exposición) mucho con una frase, que no hay peor dolor que el soportable, pero bueno, el dolor se hizo insoportable y cuando el dolor se hace insoportable no te queda otra que cambiar".

Agregó, recurriendo a la medicina, dado que tiene un cuñado que es cardiólogo, que "si te sucede un infarto no te queda otra que cuidarte", que Argentina tuvo ese infarto y "no quedó otra que tomar medidas", pero que Uruguay está a tiempo de evitar situaciones de crisis como las que hubo en otros países de la región, "es mucho más fácil la transformación en ustedes que la dureza con la que fue en Argentina, a nosotros nos tocó el paro cardíaco".

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