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Los empresarios valoran el gesto y la persistencia del gobierno uruguayo para intentar levantar las trabas sobre las exportaciones locales a Argentina, aunque son escépticos y mantienen la incertidumbre sobre un resultado positivo a mediano y largo plazo porque consideran que todo está en manos de los “vaivenes” del relacionamiento político entre ambos países. De hecho, en los últimos meses la falta de acuerdo sobre los plazos para construir una planta regasificadora o el dragado del canal Martín García han evidenciado puntos donde las partes han mostrado notorias diferencias.

El directivo de la Unión de Exportadores, Álvaro Queijo, dijo a El Observador que si bien se valora la “actitud” del gobierno para buscar una salida a las restricciones al comercio con la vecina orilla, Uruguay “solamente “puede quedarse con la palabra y la buena voluntad del Ejecutivo que encabeza Cristina Fernández, ya que firmar algún tipo de documento expondría a Argentina a una cadena de denuncias de sus socios comerciales ante la Organización Mundial del Comercio (OMC).

“Si mañana la voluntad cambia, cómo algún empresario puede tener la certeza para invertir con un acuerdo de palabra. Se hace lo que se puede pero el panorama es muy complicado”, reconoció Queijo.

En la misma línea, el vicepresidente de la Cámara de Industrias, Gabriel Murara, destacó la “persistencia” del gobierno uruguayo para encontrar una solución a este problema, aunque recordó que “promesas” de agilizar el comercio por parte de Argentina ya se “han recibido muchas. Quizás en esa oportunidad pueda definirse algún cambio al respecto”, auguró. De todas formas, el industrial advirtió que mientras se espera una solución de corto plazo, varias empresas “han quedado por el camino” porque su único mercado era Argentina y las trabas datan desde enero de 2010.

“Varias empresas que exportaban directamente dejaron de vender porque era como luchar con molinos de viento”, graficó Murara. A juicio del vicepresidente de la CIU, si la mayoría de los países está protegiendo a su industria, Uruguay “tendría que hacer lo mismo” teniendo en cuenta el deterioro en los niveles de competitividad que han registrado las industrias de la región.

En tanto, para el presidente de la Cámara de la Vestimenta, Elbio Fuscaldo, habrá que esperar dos o tres días para comprobar si las gestiones que encabezaron el presidente José Mujica y el subsecretario de Economía, Luis Porto, el lunes en Buenos Aires darán el resultado esperado. “Tenemos una expectativa en que esto pueda solucionarse para el mediano y largo plazo, pero para la vestimenta debe buscare una salida de inmediato”, reclamó. Hasta el viernes, esta rama de actividad tenía demoradas por el gobierno argentino 158 licencias de importación por US$ 12 millones.

Según Fuscaldo, el modelo argentino es “insostenible” porque no son capaces de producir toda la producción que requieren para atender se mercado interno.

“Vamos a tomar un compás de espera hasta el viernes para ver cómo sigue esta historia”, culminó.

Por otro lado, a nivel oficial se maneja que el impacto por las trabas al comercio determinó el envío de unos 2.500 trabajadores al seguro de paro. Por ese motivo, el gobierno se apresta a aprobar la flexibilización del régimen de seguro parcial, una de las medidas que anunció el Ejecutivo para mitigar el efecto de las trabas y evitar que las empresas envíen más personal al seguro de parto. En febrero, había 30.484 trabajadores en seguro de paro, esto es un 17% por encima del registro de igual mes del año pasado , según datos del BPS que brindó la directora del sector empresarial, Elvira Domínguez. Por sector de actividad, la industria manufacturera pasó de tener 6.476 obreros en seguro en diciembre a 7.990 en febrero. Precisamente, este es uno de los sectores más golpeados por las trabas argentinas, en particular los subsectores de la vestimetna, gráficos y la industria automotriz.

Por otro lado, las centrales sindicales del Mercosur emitieron ayer una declaración conjunta donde expresan que la “integración regional es clave” para la inserción internacional de los países, informó a El Observador el integrante del Secretariado del PIT-CNT, Fernando Gambera. Agregó que si bien se consideró como “válido” que cada país pueda tomar medidas para proteger sus industrias, las mismas no pueden “comprometer” la integración industrial de los países. También se remarcó la necesidad de reforzar los mecanismos de solución de controversias del Mercosur y apelar al uso de una moneda única. lChery sigue sin poder colocar vehículos en el mercado argentino.
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