En cinco años se cuadruplicó el consumo de pasta base en embarazadas del Pereira
Se pasó de 2,5% de embarazadas consumidoras en 2005, a 9,4% en 2011
Un estudio realizado en el hospital Pereira Rossell en el año 2005, daba cuenta de que 2,5% de las madres que daban a luz en ese centro hospitalario habían consumido cocaína o pasta base. Cinco años después, un nuevo análisis mostró que 9,4% de las mujeres que tienen a sus hijos en la principal maternidad del país consumieron este tipo de drogas durante su embarazo.
El promedio de edad de las mujeres entrevistadas fue de 24 años. El 63% declaró estar casada o vivir en concubinato, mientras que el 36% dijo estar soltera. El 38% había hecho Primaria, el 58% había pasado por Secundaria y 4% cursaron estudios universitarios.
De las mujeres encuestadas, menos del 1% declaró haber consumido pasta base durante el embarazo, y también menos del 1% declaró haber consumido cocaína.
De allí que en una de las conclusiones del estudio se advierte que existe “una importante sub declaración” por parte de las madres.
La omisión de decir que se consumió pasta base o cocaína estando embarazada “es negado o minimizado por las implicancias sociales y legales que tiene para la mujer y su hijo”, sostiene la publicación a la que accedió El Observador.
El profesor Moraes, consultado en 2010 por El Observador tras haber finalizado una investigación en la cual se estudió el meconio de 790 bebés para detectar el consumo de alcohol de las mujeres que daban a luz en el Pereira, explicaba que las mujeres “saben que el consumo de sustancias puede repercutir en la salud de su hijo”, y muchas temen que les saquen a sus recién nacidos.
“Generalmente con tabaco o alcohol las mujeres hacen un gran esfuerzo por dejar de consumir o disminuir la dosis”, advertía el especialista. Sin embargo, la realidad de las consumidoras de pasta base es distinta.
“Hacen el intento por dejar o disminuir, pero muchas de ellas viven situaciones tan agobiantes que en verdad utilizan la droga para superar esas situaciones y las mantienen en el embarazo”, aseguró Moraes.
Sin embargo, el profesor advirtió que la situación cambia una vez que dan a luz. “Cuando llegan al hospital, y tienen a su hijo, no le pueden dar el pecho si consumen pasta base. Ellas se deprimen mucho y se sienten muy mal, y muchas dejan de consumir”, dijo.