ver más

En dos años las exportaciones forestales uruguayas, básicamente de celulosa, se convertirán en el principal producto de exportación agropecuaria del país, informó a El Observador el técnico de la Oficina de Programación y Política Agropecuaria (Opypa), Humberto Tommasino, quien presentó el tema forestal durante el Primer Foro Agrícola de América del Sur, realizado la semana pasada en Foz de Iguazú, en Brasil.

El técnico de Opypa explicó que este rubro que transformó la matriz productiva del país pasó de ocupar 45 mil hectáreas en 1990 a 960 mil hectáreas en la actualidad.
Para ello incidió la participación de todos los actores, es decir el Estado y los privados creando la mesa tecnológica y el consenso para encarar todas las acciones. En ese panorama sobresale la seguridad jurídica y las políticas públicas que Uruguay ofrece a los inversores.

Los principales números indican que desde 1988 a 2012 la producción silvícola se incrementó 180%, en tanto que la agricultura más la pecuaria crecieron 52%. Ese dato demuestra que la forestación fue el sector que más contribuyó al desarrollo de la producción primaria del agro.

A su vez, la transformación industrial ha sido relevante: mientras en el año 2000 se exportaban alrededor de US$ 100 millones en productos de la madera (el 8% del total de exportaciones del agro), en 2012 esa cifra llegó a US$ 1.100 millones (16% del total de exportaciones agropecuarias), incluyendo US$ 800 millones de celulosa y el resto de maderas, chips y otros productos elaborados. Si se agrega lo que se procesa en la zona franca de Nueva Palmira, las exportaciones en dos años habrán de superar los US$ 1.500 millones, siendo el principal rubro de exportación del agro, según Tommasino.

En su opinión, tres factores son básicos en ese desarrollo: los bosques están instalados en suelos de prioridad forestal, lo que permite el aprovechamiento de ese recurso de la mejor manera posible; se procura la sustentabilidad económica a través de diferentes acciones; y por último la sustentabilidad social, que trata no solo de que sus trabajadores ganen bien, sino que además tengan normas adecuadas a las condiciones de trabajo.

En la actividad sobresale además el cumplimiento de los objetivos de la ley forestal, dado que preservó el bosque nativo y que además entre el año 2000 y el año 2012 se incrementó en 30 mil hectáreas (4%).


En tanto, en bosques plantados subió de forma excepcional, como lo indican las cifras de crecimiento del sector.

Seguí leyendo