En el FA le están haciendo las cosas difíciles a Vázquez
Los conflictos dominan la interna del oficialismo
El presidente Tabaré Vázquez enfrenta un clima de tensión y disputas internas en el Frente Amplio (FA) que le pone piedras en el camino a su gestión, todo en medio de la discusión del Presupuesto. La ocupación del ministerio de Desarrollo Social por parte de la jerarca de la cartera, Marina Arismendi, en apoyo a sus funcionarios que reclaman cambios aplicados enDiputados al proyecto de ley de Presupuesto se sumó esta semana al listado de temas que en el último mes crisparon el ambiente en el oficialismo.
La regularización de funcionarios reclamada por el Mides a través del Presupuesto fue el segundo enfrentamiento en 10 días entre Arismendi, de origen comunista, y los legisladores del Frente Amplio (FA). Es que durante la discusión presupuestal, el MPP y el Frente Líber Seregni (FLS) promovieron recortar $400 millones del Sistema Nacional de Cuidados, un programa definido por Vázquez como el buque insignia de su administración, para destinarlo a conformar 40 liceos de tiempo completo.
La reasignación de fondos llevó al presidente a buscar frenar la movida. Tras idas y vueltas y la intervención del vicepresidente Raúl Sendic los legisladores aprobaron una quita de $ 200 millones.
Además, mientras el FLS intentó contener las reasignaciones impulsadas desde el bloque mujiquista, durante el debate del Presupuesto en Diputados el MPP procuró blindar al Ministerio del Interior dirigido por Eduardo Bonomi. Pero una de las propuestas del jerarca, la de pasar la Policía Caminera a la órbita de la Guardia Republicana, naufragó por tres diputados oficialistas de sectores menores que desacataron la disciplina partidaria ordenada por la bancada.
Los representantes de la Liga Federal, Darío Pérez y Sergio Mier, y el diputado de la Lista 6009, Víctor Semproni, sectores que no tienen hombres de peso en el Poder Ejecutivo, vulneraron la mayoría partidaria y advirtieron que volverán a desacatar si no están de acuerdo con un proyecto de ley. En el Presupuesto, esos tres diputados también impidieron aprobar el artículo que eliminaba el 50% de las vacantes y, al mismo tiempo, le otorgaba aumento a los soldados.
La senadora del FLS, Daniela Payssé, dijo ayer en entrevista con El Observador TV que le "preocupa mucho mucho" el "desafío" de los diputados rebeldes."En Asamblea Uruguay muchas veces nos tocó tener una mirada diferente sobre cosas y jamás violentamos la disciplina partidaria", sostuvo.
Payssé consideró "prematuro" hablar de sanciones pero reconoció que falta "interacción" entre las bancadas y el Poder Ejecutivo, algo reclamado por los díscolos.
En tanto, la tensión también alcanzó al ministro de Trabajo,
Ernesto Murro. El jerarca amenazó con poner su cargo a disposición si se modificaba el artículo enviado por el Ejecutivo que condicionaba el aumento de salarios docentes a un acuerdo entre los sindicatos y el gobierno, y de lo contrario reorientaba esas partidas para infraestructura. Murro y la bancada del FA laudaron que el dinero sea reorientado hacia "políticas educativas".
Más allá de los choques ocurridos en el FA en el último mes y medio, la bancada oficialista resolvió reasignar en el entorno del 3,7% del total de los incrementos proyectados.
Según informó ayer el semanario Búsqueda, Vázquez le pidió a sus ministros que actúen con tranquilidad por considerar que las tensiones cederán una vez finalizada la discusión presupuetal. El semanario agregó que el presidente esperaba mayor respaldo para la primera parte de la administración y que prevé dar "señales de firmeza" tras la aprobación del Presupuesto.
La educación
Además de las diferencias en la bancada por distintos temas, en la educación, área prioritaria para Vázquez, la relación entre los encargados de conducir la anunciada reforma está desgastada a solo siete meses de haber asumido, y no por los conflictos con docentes.
Una muestra de eso fue lo ocurrido el 24 de setiembre durante la presentación denominada El nuevo ADN de la educación, en la que estuvieron la ministra de Educación, María Julia Muñoz, el subsecretario de la cartera,
Fernando Filgueira, y el presidente de la Administración Nacional de Educación Pública, Wilson Netto.
Según informó el semanario Búsqueda, a Netto le molestó que Filgueira hable de un "marco curricular común", una de las premisas del subsecretario y mentor de la anunciada reforma.
"Si sigue hablando, me levanto y me voy", le dijo Netto a Muñoz ese día. Fuentes del Poder Ejecutivo señalaron al semanario que si bien las autoridades del gobierno utilizan el término "marco curricular común" para hablar de la transformación, para Netto el término es "mala palabra". Según publicó El Observador en su edición del 8 de octubre en base a fuentes, el enojo de Netto con Filgueira comenzó cuando el técnico rechazó apoyar su continuidad en la
ANEP al cambiar de gobierno. Netto había sido designado por el expresidente José Mujica. Fuentes del Ministerio de Educación aseguran que Muñoz, política de trayectoria, y Filgueira, con un perfil técnico, también tienen choques.
El Mides
La regularización de 1.500 funcionarios con distintos tipos de contratos que venían cumpliendo funciones en el Mides desde su creación en 2005 fue impulsada por la cartera en el proyecto de ley de Presupuesto enviado por el Poder Ejecutivo. El sindicato asegura que existe un acuerdo con las autoridades de que se regularizaría a esos empleados, y que algunos puntos preacordados fueron modificados por Diputados.
La ministra decidió no abandonar la sede ministerial cuando el sindicato ocupó en la tarde del miércoles e incluso durmió antenoche allí ya que si se iba le correspondía firmar el acta de desalojo -como lo establece un decreto firmado durante la administración de José Mujica (2010-2015)- y no quería hacerlo. Legisladores del FA buscaron articular para que la ocupación caiga, algo que fue resuelto sobre las 14 horas por la asamblea de funcionarios.Mientras la ministra Arismendi realizó gestiones para que haya cambios en el Senado, los sindicalistas afirman que hubo acuerdo con legisladores de ese cuerpo para que revean los cambios.