A seis meses de dejar el mandato, el presidente José Mujica se despidió el sábado 13 en la tribuna de la Rural en el Prado con una alocución de apenas seis minutos 55 segundos, en la que fue interrumpido por aplausos en tres ocasiones.
A seis meses de dejar el mandato, el presidente José Mujica se despidió el sábado 13 en la tribuna de la Rural en el Prado con una alocución de apenas seis minutos 55 segundos, en la que fue interrumpido por aplausos en tres ocasiones.
La última ocasión fue cuando dijo que “esta tribuna sería imposible en el resto de los países de América Latina”, pero “es posible en el Uruguay. Y acá hay de todos los pelos. Este es el mayor capital que tiene Uruguay”.
La primera interrupción por aplausos fue cuando Mujica remarcó que “nunca el país tuvo el reconocimiento internacional que tiene hoy” y agregó que “este presidente, a cualquier lugar que va, le abren la puerta. No se lo regaló nadie y sirve para amplificar el campo de los negocios y la inserción” internacional.
La segunda vez que el presidente fue aplaudido durante su breve discurso fue cuando terminó de contar que durante sus años de prisión se había formulado “la pregunta política” acerca de qué era Uruguay y llegó a la conclusión de que era “un vendedor de pasto transformado”.
Continuó diciendo que la industria no tiene por qué ser sinónimo de chimeneas y aseguró que “industrializar es generar valor en menos tiempo”.
“No hay que tener vergüenza sino orgullo por ser un país productor de alimentos. Y la industrialización del país va en vías de profundizar y desarrollar el campo”, redondeó Mujica.
El presidente aprovechó la inusual invitación de la Asociación Rural del Uruguay para que hablara en el cierre de la principal muestra ganadera del país para defender su visión del campo, pero marcó la cancha con un tono conciliador de gobernante.
Luego de reconocer que hay clases sociales y, por lo tanto, diferentes visiones, Mujica remarcó que “hay que aprender a convivir. Mi corazón de paisano pertenece a la agricultura familiar, a los peones rurales de este país”.
Y agregó, en reconocimiento a los empresarios rurales: “Pero cuando uno está con la responsabilidad de gobernar, objetivamente tiene la necesidad de darse cuenta que este país tiene una honda dependencia de la capacidad de exportar. Y que la aguja de la economía y la marcha de esta sociedad está pautada por ese fenómeno. Y eso se llama todas las ramas de la agricultura empresarial”.