En el ruedo, en los stands y hasta en las macetas. Este año la Expo Prado tiene como eslogan “Producción sustentable”. Así lo decidió la entidad organizadora, la Asociación Rural del Uruguay (ARU), que promueve esa actitud, la de avanzar hacia sistemas de producción agropecuaria cada vez más respetuosos del medioambiente y los recursos que la naturaleza le brinda al productor. Y eso se apreciará de varios modos: en el manejo genético en las distintas razas y lo que ello permite para ser más eficientes en la sustentabilidad, en la tecnología innovadora que exhibirán varios de los expositores y, como se adelantó, también en la decoración del espacios en el predio ferial.
Desde hace varios años, Florencia es la persona que adorna cada rincón del predio de la Expo Prado donde hace falta “algo verde” y esta vez, en sintonía con el eslogan “Producción sustentable”, para el acto de lanzamiento de la muestra y para el desarrollo de la misma diseñó y elaboró –y lo seguirá haciendo– adornos con base en elementos que normalmente son desperdiciados, que terminan en una volqueta para residuos, que son quemados o que en el mejor de los casos terminan sobre el tapiz, transformándose en abono natural.
Ejercer también, desde su rol, una “Producción sustentable” es algo que le agrada, que le parece muy positivo y que lo puso en marcha de inmediato.
“Me gusta mucho trabajar con material vegetal natural, pero como pasa con muchas cosas, después de un tiempo hay materiales que se secan y sin embargo, aunque no lo parezca, pueden tener un nuevo uso”, indicó.
Eso es algo que además “nos permite ser más cuidadosos con los recursos, nos permite por ejemplo ahorrar en riego, también tenemos un ahorro en la compra de otros materiales porque al usarlos secos, al reutilizarlos, no estamos comprando algo más”, comentó.
En la conferencia en la que Gonzalo Valdés Requena –presidente de la ARU– y Rafael Ferber –director de Exposiciones de la gremial– presentaron los detalles de la Expo Prado 20220, se pudieron observar algunos recipientes en hierro, por ejemplo, con adornos elaborados con vegetales ya sin vida, recuperados en vez de ser desperdiciados.
Diego Battiste La decoración en el Salón Multiespacio de la Expo Prado 2022. Colas de zorro y la poda de agosto
“Se usa de todo, solo hay que tomarse tiempo para encontrar lo que sirve, darles un tratamiento determinado, por ejemplo un cambio de color, hay que combinar los distintos elementos para que haya una armonía, para que quede agradable”, detalló.
En estas creaciones utilizó, por citar solo algunos ejemplos, hojas de palmeras de distinto tamaño, otras partes de las palmeras, semillas de paraíso, colas de zorro, hortensias, ramitas de la poda de agosto en los durazneros.
Se utilizan tanto materiales de especies autóctonas como de otras exóticas, puntualizó.
Todo eso reciclado, que hace a un manejo sustentable, se añade a la utilización de especies vegetales –“con vida”–, tanto plantas como flores.
El mantenimiento de las áreas verdes, que hay varias dentro del predio de exposiciones, es otra de sus labores diarias.
“Mi profesión es algo muy cambiante, vivo adaptándome a los cambios, incluso a los climáticos”, dijo cuando se la consultó sobre de qué modo definiría su actividad.
“Es algo que me gusta, que lo elegí, es algo que lo disfruto mucho”, complementó, aludiendo a la actividad como paisajista y decoradora.
Sobre cómo se formó, dijo que siempre fue aprendiendo y que incluso lo sigue haciendo, tanto de la experiencia propia como aprovechando esa herramienta magnífica que bien utilizada es el Internet, mencionó, “donde todos los que nos apasionamos por esto estamos permanentemente buscando información, compartiendo ideas, mirando proyectos, aprendiendo”.
Además, Florencia ha participado en cursos específicos, en el exterior, también en conferencias, “pero sobre todo aprendí trabajando mucho”.
Sus aportes a “poner lindo” el predio de la Expo Prado comenzaron tímidamente, hace varios años, arreglando algo puntual, mejorando algún área verde, sumando luego con el paso de los años responsabilidades.
El arreglo del ruedo, del palco oficial, de la sede de ARU en el predio, del Salón Multiespacio, de la Sala de Conferencias y tanto más es parte de lo que hace.
“A veces hay que mejorar un rincón, arreglar algo, poner una planta delante de una caja con enchufes para evitar que la gente se acerque y además de dejar ese rincón más lindo, estamos dando la máxima seguridad”, mencionó.
Un detalle en la Expo Prado que se realizará desde el viernes 9 de setiembre es que “está llena”, como se adelantó, con una presencia récord de animales considerando lo sucedió en los últimos lustros y también de expositores en el resto de los segmentos.
Eso, dijo Florencia, “hace que se nos haya acortado el espacio para los rincones verdes, por lo tanto es un lindo desafío, tenemos que aprovechar todo muy bien, ser muy eficientes para que cuando todo esté armado podamos darle nuestro toque al ingreso a un pabellón, por ejemplo”.
Para eso, “siempre tenemos a mano elementos vegetales como para arreglar un rinconcito, una planta, algunas flores, para mejorar lo estético y además la funcionalidad de los espacios”, agregó.
Los niños, un amor
Sobre cómo se comporta el público con las áreas verdes y los arreglos, dijo que a veces hay que estar haciendo docencia, porque hay quienes incluso llegan a sentarse sobre una jardinera con flores, pero a la vez destacó especialmente a los escolares y a sus maestros: “Los niños son un amor, son muy respetuosos, con ellos no tenemos problemas, siento que somos los grandes los que tenemos que hacer mejor las cosas, a veces con los grandes hay que rezongar un poco, pero lo de los niños quiero destacarlo porque está bien y porque nos hace pensar en un futuro mejor”.
Diego Battiste Florencia se ocupa del mantenimiento de las áreas verdes en la Rural del Prado.