"Si la macrocoalición propuesta por la dirección no es aprobada, deberán buscarse otro candidato presidencial”. De esa forma, encaró Tabaré Vázquez en 1994 a la por entonces líder del Partido Comunista, Marina Arismendi, en busca de generar un golpe de efecto sobre un dividido Frente Amplio (FA). Era la primera vez que se presentaba como presidenciable y, lejos de transar, se jugó al todo o nada por su convicción.
En nombre del barrio obrero
El oncólogo de La Teja se abrió paso en la política en base a la búsqueda de consensos