Un hombre de 71 años vivió los últimos 55 años en un aislamiento autoimpuesto, alejándose dentro de una casa precaria para evitar cualquier contacto con mujeres, a quienes les tiene un profundo miedo.
Un hombre de 71 años vivió los últimos 55 años en un aislamiento autoimpuesto, alejándose dentro de una casa precaria para evitar cualquier contacto con mujeres, a quienes les tiene un profundo miedo.
Callixte Nzamwita nació en Ruanda y comenzó a alejarse de la vida en sociedad los 16 años debido a su fobia al sexo femenino. Desde entonces hace todo en una pequeña choza construida por él mismo. Allí cocina, duerme y hasta hace sus necesidades fisiológicas.
“La razón por la que me encerré aquí dentro y tengo una valla en mi casa es porque quiero asegurarme que las mujeres no se acerquen a mí”, dice Nzamwita en un video de YouTube publicado por Afrimax TV.
Un vecino de este hombre, en una entrevista en el mismo video dijo: “Cuando intentamos ayudarlo no quiere que nos acerquemos ni hablemos con él. En lugar de eso, le damos cosas echándose en su casa”.
“No nos deja acercarnos a él, pero aun así acepta lo que le ofrecemos desde la distancia”, agregó. Según sus vecinos, pese a que nunca sale, Nzamwita aparenta “estar satisfecho en su pequeña choza” y cree que seguirá viviendo aislado.
Su aspecto es pálido y enfermizo, aunque tiene una tonicidad muscular sólida. Pese a un aislamiento y hábitos precarios, parece decidido a seguir viviendo como lo ha hecho durante más de medio siglo.
El hombre se prestó a contestar algunas preguntas en el video: “La forma en la que vivo es suficiente para mí. No tenía la idea de tener una mujer y estoy de acuerdo con eso. No quiero mujeres a mi alrededor porque me dan mucho miedo”.
De acuerdo con los especialistas, Nzamiwita presenta un cuadro de ginofobia. Se trata del miedo patológico a las mujeres. Aunque no se trata de un trastorno mental, clínicamente algunos la clasifican como una fobia específica.
Según el Servicio Nacional de Salud británico, las fobias específicas se centran en un objeto, animal, situación o actividad en particular. A menudo pueden desarrollarse durante la niñez o la adolescencia debido a una experiencia traumática vinculada con el centro de la fobia, en este caso una mujer.
El tratamiento de este trastorno es a través de psicoterapias, que permiten indagar el origen del conflicto emocional que llevó a esa conducta, para así poder tratar sobre ello y reducir la fobia o ansiedad ocasionada.
Respecto de cuáles pueden ser las causas del temor a las mujeres, el Servicio de Salud británico menciona: “Haber sido maltratado por su madre, cuidadora u otra chica en su infancia Ser o haber sido víctima de acoso por parte de mujeres; traumas o experiencias traumáticas con mujeres; rupturas, divorcios, engaños, infidelidades o baja autoestima o inseguridad personal, sentimiento de inferioridad y miedo a socializar con el sexo femenino”.
(Con información de agencias)