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El diputado Osmar Serraglio, relator de la CPI, dijo la noche del jueves que 10 millones de reales (unos 4 millones de dólares) fueron desviados del estatal Banco do Brasil al PT en abril de 2004 por intermedio del publicista Marcos Valerio, el principal operador del sistema de financiamiento ilegal del PT.

El publicista admitió en el Congreso haber volcado al PT entre 2003 y 2004 unos 56 millones de reales (22 millones de dólares al día de hoy) a pedido de Delubio Soares, ex tesorero del partido.

"No hay dudas. Hay fondos públicos en el sistema de Valerio. El dinero vino de una empresa del Estado. Es dinero público puesto en las manos de un partido", dijo Serraglio.

El Banco do Brasil admitió ante la CPI que esa suma no corresponde a ningún servicio prestado hasta entonces por la DNA.

"Se trata de una operación con un banco público. Eso es grave. Va más allá de la caja ilegal", agregó.

Citando a "uno de los principales asesores de Lula", el diario Folha de Sao Paulo dijo que el presidente se declaró "preocupado" porque considera "probable" la veracidad de las conclusiones de la CPI.

"Los hechos ya eran claros pero quedaron probados. No hay una sola autoridad en el seno del gobierno que esté por encima de toda sospecha", dijo Arthur Virgilio, líder en el Senado del opositor Partido de la Socialdemocracia Brasileña.

Sostuvo que la oposición podrá ir a las elecciones generales de octubre de 2006 "mostrando como un trofeo las pruebas de que el PT montó un sistema de corrupción y desvío de dinero público para financiar su proyecto de poder".

(AFP)

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