Enfermedad mental no explica todos los casos
Miembros del grupo de prevención de la conducta suicida de la Udelar explicaron que hay otros factores, como la soledad, problemas económicos o e consumo de drogas
Para el sociólogo Pablo Hein, miembro del grupo de prevención de la conducta suicida de la
Universidad de la República, el
suicidio "no es un camino lógico a recorrer". "En Uruguay se habla de la tasa de suicidio, pero un suicidio afecta a entre tres y cinco personas a la redonda. No solo con el intento, sino con el suicidio consumado", expresó en una entrevista realizada por Leandro Gómez en El Observador TV.
El sociólogo Víctor González, que también pertenece al grupo de prevención de la conducta suicida, acotó que lo fundamental para evitar que las personas terminen por quitarse la vida es la prevención. "Estadísticamente está comprobado que siete de 10 se salvan", dijo.
Según expresaron ambos sociólogos, el método más utilizado por los adultos para suicidarse es el ahorcamiento, seguido del uso de armas de fuego. A mayor edad, mayor uso de armas de fuego.
Hein y González destacaron que el suicidio no tiene que estar necesariamente asociado a una enfermedad mental. También influyen otros factores, como el consumo de drogas. De hecho, durante 2012, 20% de los jóvenes que se suicidaron eran consumidores de pasta base.
La soledad, los problemas económicos u otros factores pueden ser desencadenantes. No hay una relación causa-efecto, según los sociólogos. González destacó que nunca se puede hablar del suicidio como una "solución a los problemas".
El grupo de prevención trabaja desde hace seis meses junto al Ministerio del Interior para prevenir los suicidios en los presos y en el personal policial a través de cursos y charlas.
"Hay que ir tejiendo en la sociedad la necesidad de que esto esté más presente. No son solo políticas de Estado, también hay que tejerlo a nivel social", expresó Hein.
Para el experto, una de las razones por las que Uruguay tiene una tasa de suicidios alta, junto con Cuba, Suecia y Japón, es por tener un registro médico en torno a la mortalidad de casi el 100%, a diferencia de otros países donde no se cuantifican todas las causas de muerte.