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Nueva York se convirtió este lunes en el primer estado donde entra en vigor una ley que obliga a que los cigarrillos estén fabricados con un papel especial, que hacen que se apaguen si pasa cierto tiempo sin que el consumidor dé una bocanada.

El gobernador del estado, George Pataki firmó la ley en el año 2000, pero ésta había quedado sin efecto hasta ahora por complejidades burocráticas en su promulgación.

Los distribuidos tienen autorizado seguir la venta de los paquetes que no cumplen con esta nueva legislación si los tenían ya en su inventario.

La legislación contempla una multa de 1.000 dólares para quien viole la normativa, que se está considerando en otros once estados norteamericanos.

(EFE)

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