ver más

El voto contra el proyecto de retenciones a las exportaciones del vicepresidente Julio Cobos significó un antes y un después para el gobierno de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner. Algunos analistas creen que Argentina se encuentra inmersa en una crisis política y otros consideran que es un momento bisagra para hacer a un lado la política de la confrontación.

Consultado por Observa, el politólogo de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y director de la revista Umbrales, Edgardo Mocca, dijo que Argentina vive una crisis política y que el voto del vicepresidente hizo caer un proyecto económico. "Cobos votó como un ciudadano de la calle", afirmó.

Mocca señaló que si bien las derrotas parlamentarias suceden, el que el vicepresidente argentino haya sido quien votó en contra de la voluntad del gobierno es lo que marca la gran diferencia. Mocca entiende que cuando el desempate de la votación está en manos del presidente de la cámara alta, debería significar siempre una ventaja para el oficialismo. "En Argentina, pertenecer a un partido parece una marca de deslucimiento. Hay una especie de lugar común antipolítico", explicó el politólogo de la UBA. Además, aseguró que el voto en la Cámara se dio con cierta presión de los ruralistas, quienes realizaron un "chantaje" de 120 días cortando las rutas nacionales.

Este jueves Cobos indicó que no piensa renunciar.

La actitud de Julio Cobos

Con una negativa, el vicepresidente argentino desempató la votación en la Cámara de Senadores acompañado de un discurso que mostró a un hombre nervioso que sorprendió a todo un país con su determinación. Mocca e Isern concuerdan en que Cobos debe permanecer en el cargo.

Isern, por otra parte, aseguró que el presidente de la cámara alta indicó con su voto que Néstor Kirchner debe dar un paso al costado. "Sería malo que alguien que exprese su opinión y que se encarga de intentar un consenso se le pida desde el poder que renuncie porque no comparta plenamente las políticas oficiales", indicó.

El fin del dominante Néstor

Mientras Mocca aseguró que la imagen del ex presidente y Cristina es una sola, Isern insistió en que Kirchner perjudicó en forma clara y notoria a la imagen de la presidenta. "La sociedad argentina no aguanta el nivel de confrontación permanente. Él perjudicó al gobierno de su mujer. Habría una mejora si él decide dar un paso al costado formal o real", comentó el director del área económica de Cadal. En tanto, el politólogo de la UBA consideró que Kirchner no debe apartarse y que el problema mayor radica en cómo recuperará "oxígeno, alianza y sustentos".

Crecen los demás sectores

La dura derrota sufrida por el matrimonio K anuncia el posible crecimiento de una oposición que en los últimos años ha estado dividida y que puede aprovechar este golpe al kirchnerismo para una importante unión.

Para Isern, la oposición se vio "fortalecida" a raíz de la votación en el Senado. A su vez, aseguró que en Argentina ya se habla de una posible alianza entre la Unión Cívica Radical y la Coalición Cívica.

(Observa)

Seguí leyendo