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A nivel internacional, 2014 será recordado como el año en que las cantantes pop dominaron el escenario. En Uruguay, será el año en que el Mundial y las elecciones dictaron la agenda cultural y apretaron los lanzamientos nacionales en unos pocos meses. Un año muy fructífero para la música, en el que no solo los artistas más populares lanzaron sus discos, sino que hubo muchas sorpresas y otras tantas reafirmaciones.

Este es un pequeño resumen de lo que pasó, lo que sonó y por lo que se recordará a 2014.

Girl power

Mucho más que años anteriores, las artistas femeninas fueron las líderes indiscutidas del mainstream estadounidense. Este año comenzó con , cuyo coloso disco fue editado en diciembre de 2013, pero su influencia se extendió a lo largo de 2014.

Fue un año donde el feminismo tuvo lugar en primera plana, no solo gracias a la propia Beyoncé y a celebridades como Lena Dunham o , sino que también se manifestó de diferentes maneras en la música.

Fue el año de las colaboraciones, con el omnipresente Fancy de la rapera australiana con Charli XCX sonando en todos lados. Luego fue el turno de Problem, de la pequeña diva Ariana Grande, también con Iggy Azalea. Y luego la tríada Ariana Grande, Jessie J y Nicki Minaj con Bang Bang. Todos dominaron por semanas los primeros puestos del ranking de Billboard.

Sia, cantautora responsable de un sinnúmero de hits de otros artistas, volvió a editar con su nombre y conquistó con su tema Chandelier. Pero luego llegó con su 1989 y monopolizó las listas y análisis periodísticos, luego de que decidiera retirar toda su música del servicio de streaming de música Spotify.

Pero en diciembre fue el turno de Charli XCX, cantautora inglesa que tuvo mucho que ver con el éxito de Fancy y ahora finalmente consiguió protagonismo por mérito propio con Sucker, un disco entre pop y punk.

Estados Unidos tuvo este año su “verano del trasero”, donde las posaderas, tal vez como repercusión de todo el twerking, fueron las protagonistas de un sinfín de temas como Anaconda de Nicki Minaj, All About That Bass de la novata (y posible one hit wonder) Meghan Trainor y Booty de Jennifer López.

Volver al futuro

Revivir los sonidos de los años 1980 y 1990 ya es una tendencia que viene del año pasado, pero en estos últimos meses la estética llegó a su cenit.

El video de Fancy, que tiene casi 400 millones de reproducciones, es un homenaje casi calcado de la película Ni idea, hoy por hoy considerado un manual para imitar el estilo de la década de 1990.

La canadiense Kiesza revivió el house de los 1990 de manera tan fiel que parece coetánea de Lisa Stansfield, y realizó uno de los videos virales del año con el tema Hideaway.

Utilizando la misma raíz, la rapera Azealia Banks recurrió a un gran abanico de influencias del hip hop y la electrónica para crear su disco Broke With Expensive Taste. Por su parte, los ingleses Clean Bandit lo combinaron con música clásica y el productor SBTRKT la llevó a otro extremo combinándolo con el R&B y soul.

El tema del año para varios medios fue Seasons de Future Islands, una canción propulsada por un sintetizador new wave. En la misma línea de los revivals, Bleachers ofreció grandes canciones pop formadas por piezas de todos los sonidos que hace 30 años llenaron los rankings.

A su vez, el revival del funk, que el año pasado se propagó como pólvora con Daft Punk, tuvo sus representantes con en su disco G I R L y su mega hit Happy, así como el reciente Uptown Funk de Mark Ronson y Bruno Mars.

Los titanes nacionales

Para la música nacional, 2014 fue un año ajetreado. En un par de meses , , y editaron nuevos discos, y lanzó una antología en vivo y Rubén Rada sus versiones en Tango, milonga y candombe.

Mientras que el Cuarteto de Nos y La Vela Puerca exploraron lados más pop e introspectivos con diferentes resultados, Buitres y No Te Va Gustar recurrieron a legendarios productores estadounidenses para darle una vuelta de tuerca a su sonido. Los cuatro se mantuvieron fieles a su estilo y prometiendo grandes shows masivos para el año que viene.

Roos, por su parte, mantuvo su pluma quieta y editó sus grandes éxitos en En vivo en el Río de la Plata. Rada, en cambio, hizo el camino contrario: volcó en el estudio lo que venía trabajando en vivo.

Los nuevos

El 2014 podrá ser el año en que los líderes de bandas del 2000 comenzaron sus carreras solistas, como Marcelo Fontanini, Diego Martino y Diego Drexler, o en que los artistas tropicales como , y el Reja se hicieron lugar en las conversaciones populares. Pero también fue el año de los cantautores jóvenes.

Desde Rocha llegaron dos discos con un folk luminoso. El desencanto, de , es una mirada inspirada en la frontera y en las rupturas amorosas. A su vez, el disco homónimo de , resulta más optimista y la posiciona como una gran narradora.

Otras voces femeninas también se dieron a conocer y prometen: , con su mezcla de blues, rock y soul; Phoro, con su electrónica que suma texturas como telas; y Ximena Bedó, una artista que fusiona desde música popular, a bossa y jazz.

Por su parte, , Vincent Vega y , proyectos que tienen o tuvieron integrantes en común y ya tienen años en los escenarios, mostraron diferentes versiones de canción de cantautor joven –algunos más inclinados hacia el folk o el blues– y demostraron una gran madurez.

Para la música uruguaya fue un año que ofreció renovaciones y sin duda un panorama optimista hacia el futuro.

LOS DISCOS ELEGIDOS DE ESTE AÑO

St. Vincent - St. Vincent

Hay discos de rock y hay discos de St. Vincent. El cuarto álbum de la guitarrista y compositora lleva su nombre y consiguió bajar un tono su experimentación para realizar un disco más accesible, pero no por eso fácil. Las influencias de su trabajo con David Byrne son evidentes, así como también su necesidad de romper con el “deber ser” y crear algo disonantemente nuevo y personal.

Run the Jewels - Run the Jewels 2

En un año donde el rap no tuvo un gran lanzamiento mainstream, los raperos por mérito propio El-P y Killer Mike volvieron a colaborar en Run the Jewels 2, un trabajo de destreza vocal y gancho potente. Es un disco que no da tregua, que dispara rimas al ritmo de beats ametralladores. Es violento, directo y crudo, y no permite que se le despeguen los oídos por un segundo.

FKA Twigs - LP1

La cantante y bailarina inglesa es una de las artistas que, a partir del R&B, construyó algo mucho más extraño y particular. En su disco LP1, sus canciones se conforman de pedazos: beats aislados, ruidos repetitivos, zumbidos y su voz, como un susurro, deja en manifiesto visiones firmes sobre la sexualidad y las relaciones, la vulnerabilidad y el poder. Así suena el 2014 de vanguardia.

Sam Smith - In the Lonely Hour

El único cantante que pudo hacerse lugar entre las divas pop fue el inglés Sam Smith. Con su primer disco, In the Lonely Hour, trae una mezcla de soul y pop que tiene referencias directas a Adele y esporádicos temas electrónicos. Pero su marca registrada son sus historias de desamor y corazón roto, escritas con una pluma que está a la altura de su expresiva y enorme voz.

Taylor Swift - 1989

La cantautora estadounidense decidió ampliar su dominación mundial y dedicarse al pop. Pero no es un pop cualquiera: es uno que remite, como el título del disco, a 1980. En sus canciones confesionales que tanto arraigo tienen en los adolescentes busca una maduración y sabe cómo reírse de sí misma. Con 1989, Swift logró lo mismo que Beyoncé el año pasado: dominar absolutamente todo.

Julen y la Gente Sola - Julen y la Gente Sola

El debut homónimo de esta novel banda fue una de las sorpresas de este año. Se trata de un disco que destila frescura gracias a las letras de Federico Morosini, que ofrece viñetas sobre la juventud, las relaciones, las fantasías y la rutina, con algo de humor y un toque de angustia. Son excelentes canciones pop indie y perfectamente lo-fi que brillan por nuevas y honestas.

Eté y Los Problems - El éxodo

Con El éxodo, Ernesto Tabárez desarrolla nuevamente un trabajo que roza lo conceptual: a través de diferentes historias revela diferentes maneras de irse para bien o para mal, con esperanzas que luego se ven truncas o caminos que siguen abiertos. Aquí el músico se supera como narrador y utiliza el amplio abanico del rock para construir un disco con terminaciones perfectas.

Riki Musso - ¡Formidable!

¡Formidable!, de Riki Musso es un disco difícil de definir. Por eso, los archivos digitales de sus temas tienen una suerte de aclaraciones escritas: “derecho civil” en Criminal, “transgénico” en Nuestro aporte o “samba alterada” en Se acabó lo que se daba. Sea el género que sea (“pop, rock y raro”, como él dice), Musso logró traer el humor, la ironía y la falta de prejuicios que tanto faltaba.

La Vela Puerca - Érase...

Un disco pop de La Vela Puerca puede ser algo impensado, pero es lo que sucede sutilmente en Érase... Sus canciones ya no invitan al pogo sino que, al fijar los pies, invitan a una escucha más atenta. Temas como ¿Ves?, Habeo o Canción para uno renuevan su ya reconocible sonido, mientras que el disco en su totalidad cumple con creces los nuevos desafíos que se impuso la banda.

Jorge Drexler - Bailar en la cueva

El cantautor tuvo que irse a Colombia para reencontrarse con sus pies. Para su 13° álbum, Bailar en la cueva, eligió aproximarse a la danza y el resultado hace oscilar al escucha al ritmo del metrónomo. Aquí las influencias de la música colombiana y la fusión local de la cumbia y el pop se digieren y se adaptan a su estilo. Es un trabajo que muestra otro nuevo Drexler. Y es bienvenido.

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