Entrenador del seleccionado argentino de básquetbol reconoció que ganar el Mundial es una obsesión
El entrenador del seleccionado argentino de básquetbol, Sergio Hernández, reconoció este domingo que ganar un torneo Mundial es una obsesión para el equipo albiceleste, que fue segundo en Indianápolis 2002 y campeón olímpico en Atenas 2004
"Es una obsesión, por la experiencia vivida en Indianápolis, donde se les escapó el título por muy poco ante Yugoslavia. Ganar un Mundial es algo complicadísimo, porque no sólo hay que ser el mejor, sino que también hay que superar el sistema de juego", dijo Hernández.
"Pero la mentalidad del jugador argentino es luchar para salir campeón y eso me deja tranquilo", añadió.
Respecto del mundial de Japón 2006, Hernández sostuvo que "hay que estar tranquilos" y adelantó que evitará superar los 40 días consecutivos de concentración, contando el desarrollo del torneo.
En cuanto a las posibilidades del equipo sudamericano, el entrenador dijo que "Argentina está en el buen camino, porque podemos tener otra selección, que sea igualmente eficaz, sin los jugadores olímpicos. Lo demostró la última alineación, a la que muchos denominaron 'B', que con diez jugadores no olímpicos, mostró un muy buen nivel y ganó muchos partidos", concluyó.