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El enviado especial de las Naciones Unidas en Irak, el argelino Lajdar Brahimi, ha afirmado que no podrán celebrarse las elecciones previstas para el próximo 30 de enero "si continúan como hasta ahora las circunstancias de seguridad".

Explicó que limitar las elecciones a los lugares que están más estables supondría tanto como negar los derechos a los suníes, ya que son ellos los que se encuentran en las zonas más inestables.

Sobre el presidente de Estados Unidos, George Bush, aseguró que "sabe muy bien que yo no doy mi visto bueno a la guerra ni a su política en Irak".

Para Brahimi, "los estadounidenses han atacado Irak sin razón y tienen asentado un régimen de ocupación que los iraquíes no quieren".

(EFE)

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