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Un informe del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) evidenció que el flujo de remesas a Uruguay en 2012 sufrió una caída respecto al año anterior. La región, en general, experimentó un leve aumento en un negocio que se mantiene estable, según el BID.
El reporte “Las remesas a América Latina y el Caribe en 2012: Comportamiento Diferenciado entre Subregiones”, indicó que el año pasado a Uruguay entraron US$ 123 millones en remesas, un descenso de 1,6% en dólares en relación a 2011.

En América Latina y el Caribe arribaron en remesas US$ 61.276 millones, unos US$ 300 millones más que en 2011 en una suba de 0,6%. Para el BID, la cifra mostró un movimiento “estable” en el envío de dinero desde el exterior.

“Desde un máximo histórico de casi US$ 65.000 millones en 2008, seguido por una caída de 15 por ciento en 2009 por la crisis financiera global, las transferencias de dinero a la región se han estabilizado”, indicó el estudio del organismo continental.

América del Sur, en particular, recibió US$ 16.527 millones, con un descenso de 1,1%. El que recibió más dinero en remesas fue Colombia con US$ 4.073 millones, seguido de Perú con US$ 2.779 millones y Ecuador, con US$ 2.451 millones.

El informe remarca que las tendencias de los flujos de remesas se diferencian entre los países latinoamericanos y caribeños. A esa caída en Sudamérica, y también la de México en 1,6%, las naciones del Caribe mostraron un crecimiento “modesto” y los centroamericanos experimentaron un incremento “significativo” de 6,5%. “Este incremento contribuyó a compensar la disminución en los países más grandes, lo que permitió a la región en su conjunto terminar el año con un ligero crecimiento”, señaló el reporte.

“Los últimos datos muestran que los migrantes siguen prestando un apoyo financiero crucial a millones de hogares en toda la región”, dijo la gerente general del Fondo Multilateral de Inversiones (FOMIN) del BID, Nancy Lee. “El impacto de las remesas en el desarrollo podría ser mucho mayor si las familias tuvieran la opción de ahorrar parte de esas transferencias, en vez de convertirlas todas en efectivo al momento de recibirlas”, añadió.

En tanto, la inflación tuvo mucho que ver en la pérdida de poder adquisitivo en América Latina durante la última temporada. La inflación promedio en los países de la región alcanzó el 4,4% en 2012, similar a 2011. “Ello generó una disminución en el poder de compra de estos flujos, si bien en las tasas de inflación a nivel subregional se observaron aumentos más importantes en los países sudamericanos (4,9%), andinos (4,6%) y caribeños (4,5%) que en México (4,1%) y los países centroamericanos (4,0%)”.
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