Con más de 123 millones de católicos, Brasil se convirtió, al menos por una semana, en la principal plataforma de la Iglesia Católica a fin de recuperar el terreno perdido a manos del descreimiento y de las acciones de otras ramas del cristianismo y grupos religiosos.
Espejo y plataforma del catolicismo moderno
Brasil es el país más católico del mundo, pero la desigualdad social empuja hacia otras iglesias