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Hace pocos días, la Junta Departamental de Montevideo concedió una prórroga de 36 meses para la finalización de uno de los edificios abandonados emblemáticos de la ciudad: la esquina de 18 de Julio y Tacuarembó. En 2012, se le había otorgado a la empresa Adefil SA ese plazo para reconstruir ese hueco gris del Cordón. Ese año se aprobó una quita del 70% en los impuestos previstos en el decreto municipal 33.544 por deudas.

“Reducimos nuestras aspiraciones de cobrar deuda atrasada para que sea posible que un inversor privado asuma el costo y pueda revitalizar el edificio”, señaló a El Observador el director de Recursos Financieros de la Intendencia Municipal de Montevideo (IMM), Arturo Echeverría.

Ahora, se le otorgó una nueva prórroga para dar tiempo a que concluya el proceso judicial para la desocupación de los locales comerciales que presentan distintos tipos de contratos. En planta baja funciona a media máquina una galería y hay algunos apartamentos ocupados.

La Vertiente Artiguista tuvo su sede en el primer piso hace diez años.

Al dueño anterior, Nation SA, se le habían exonerado $ 40 millones por concepto de multas y recargos generados diariamente desde el día que se abandonó la obra en 1979. Al momento del convenio con la IMM, la deuda ascendía a $ 60 millones.

Vecinos y comerciantes se quejan ante la IMM porque el edificio sufre un paulatino proceso de tugurización. Además se inunda y genera humedad a las construcciones aledañas. La comuna ha tenido que intervenir varias veces para realizar, por ejemplo, fumigación contra los mosquitos.

En recuperación

En la misma línea la IMM apuesta a brindar exoneraciones a otros edificios para que inversores privados terminen esas obras.

La suerte del edificio de Mercedes y Eduardo Acevedo se echó en la crisis de 2002. La falta de liquidez de la Cooperativa de Previsión Social obligó a suspender la construcción que se estaba realizando en dos padrones (con una entrada por Mercedes y otra por Uruguay).

La historia continuó con un infructuoso intento de compra y varios desalojos hasta que se tapió la planta baja y el primer piso.

“El lado de Uruguay ya está por solucionarse y para el otro también hay buenas chances, por suerte. Hay gente interesada en comprarlo”, dijo el alcalde del Municipio B, Carlos Varela, a El Observador.

El predio, según relató Varela, es hoy punto de encuentro de merodeadores, cuidacoches y “del que lo acompaña y se toma un vinito” y la situación genera “malestar vecinal”, dijo.
Si bien Varela no pudo precisar el monto por multas y recargos de los tributos municipales impagos que recaen sobre el edificio y se dejarán de cobrar, consideró que la “ganancia es, por lejos, superior” en términos urbanísticos y de convivencia.

El esqueleto de 18 de Diciembre y Rambla O’Higgins, frente a la playa de Malvín, es otro que está próximo a revivir. Según dijo el director de Recursos Financieros de la IMM ya se recibió el interés de un grupo inversor para hacerse cargo de la estructura si se le concede un régimen de refinanciación de deuda similar al aplicado para la esquina de 18 de Julio y Tacuarembó.

“La ecuación entre lo que reciben los actuales propietarios o dueños de derechos del edificio, más lo que se le paga a la IMM, más el costo de la obra, tiene que estar a precio de mercado, si no no sale”, explicó Echeverría que no pudo recordar el monto de la deuda.
La propuesta presentada al Municipio E comprende la compra de la estructura por un inversor, que luego se la venderá a otro para que lleve adelante la obra.

Para la alcaldesa Susana Camarán, “es necesario revitalizar el lugar”, dado que brinda una mala imagen al barrio. El edificio inconcluso nunca fue ocupado de forma irregular, pero es el hogar de un hombre que ofició como “cuidador”, cuando fue abandonado hace al menos 30 años.

Otras transformaciones

El tratamiento especial impositivo ya ha permitido sanear la situación del edificio de la excooperativa Comaec, ubicado en bulevar Artigas y Maldonado, y del exHotel El Casino, de la calle Gonzalo Ramírez y Joaquín de Salterain. En ambos casos, los inversores esperan por la concreción de proyectos para iniciar las obras. Hace un año se amplió el plazo para la presentación de un permiso de construcción para el predio de la exComaec.

La IMM aplicó el mismo beneficio a la vieja sede de Saedu en Ciudad Vieja y al edificio de José Pedro Varela y José Batlle y Ordóñez que había permanecido ocupado por más de diez años.

Todavía está pendiente la resolución para el edificio Royal, de 18 de Julio y Andes, que fue comprado por Ifamar SA en un remate judicial en octubre de 2011 y del que la Justicia prorrogó por 60 días su desalojo, que estaba previsto para el jueves de esta semana. Ese hecho que molestó a las autoridades. El edificio, en el que viven 150 personas, nunca recibió la habilitación final.

Según Varela, “hay que reciclarlo, ponerle ascensores (para 15 pisos), hacerle la sanitaria y la parte eléctrica”, afirmó.

Edificios

COMAEC El edificio de la excooperativa Comaec, en bulevar Artigas y Maldonado, fue otro ejemplo de abandono urbanístico hasta que una topadora arrasó con él. La Defensoría del Vecino tomó posesión del terreno y realizó el realojo ordenado de las familias.

HOTEL EL CASINO  En julio de 2012 un privado se hizo cargo del problemático edificio de Gonzalo Ramírez y Joaquín de Salterain. Los vecinos se quejaban por sus ocupantes. Allí, un adolescente fue asesinado de un disparo. La idea del inversor no es demolerlo, sino reciclarlo.

ROYAL  En octubre de 2011 el edificio fue adquirido por un inversor que inició los trámites para el desalojo de las familias ocupantes; algunos estaban desde mediados de la década de 1990. Esta semana la Justicia otorgó un último plazo de 60 días para su desalojo.

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