Luego de una semana de previsible corrección bajista, los futuros de soja se estabilizaron en los últimos días en Chicago. Con una ventana sin lluvias los productores locales están más concentrados en los trabajos a campo que en cerrar negocios.
Luego de una semana de previsible corrección bajista, los futuros de soja se estabilizaron en los últimos días en Chicago. Con una ventana sin lluvias los productores locales están más concentrados en los trabajos a campo que en cerrar negocios.
Los valores para la soja nueva no se han alejado demasiado de los US$ 360 por tonelada, que es precio que ha atraído negocios en el mercado. Por eso, si no hay un ajuste fuerte en Chicago, es probable que se vaya entrando al grueso de la siembra con un porcentaje comercializado similar al actual.
Hay operadores –según la publicación Monitor Agrícola- que manejan un nivel de ventas en precio y en prima que puede estar entre 10% y 15% de una producción 2017/2018 sobre 3 millones de toneladas.
En Chicago el mercado de soja siente la presión del avance de cosecha, con los productores priorizando la recolección de la oleaginosa antes que la del maíz, que está retrasada respecto al promedio de los últimos años. También se ven más ventas en soja que en maíz y a pesar de ello el efecto sobre el mercado de futuros no ha sido relevante.
Para América del Sur las lluvias comenzaron a regularizarse en zonas que venían con déficit hídrico. En ese país el dólar avanzó a máximos en cuatro meses lo que hace más atractivos los precios de venta de la soja medido en reales.
Para los cereales lo interesante esta semana es que se dio un leve rebote técnico ya que los fondos estaban con posiciones muy vendidas en maíz y trigo.