El 17 de julio de 2012, dos semanas después del cierre de Pluna, el Parlamento aprobó la denominada ley de salida para la aerolínea de bandera, que fue a concurso por insolvencia financiera.
Ese texto sacó de la masa concursal a los aviones y estableció el mecanismo del famoso remate de los Bombardier, cuyo pago al Scotiabank está garantizado por el Estado, según el acuerdo que firmó el gobierno con el socio privado Matías Campiani.
Estado pagó créditos laborales de Pluna y ahora no se lo reconocen
Dinero - Sindicatura niega devolución de US$ 7.700.000 pagados a funcionarios