Por la distancia de la Tierra al Sol (149.600.000 kilómetros) o porque suelen ser episodios de películas de ciencia ficción, se tiende a pensar que una “tormenta solar” no afectará la zona en la cual uno vive. Sin embargo, no es así.
Por la distancia de la Tierra al Sol (149.600.000 kilómetros) o porque suelen ser episodios de películas de ciencia ficción, se tiende a pensar que una “tormenta solar” no afectará la zona en la cual uno vive. Sin embargo, no es así.
En el Hemisferio Norte
En el hemisferio norte se intensificaron las auroras boreales y pudieron verse incluso sobre Escocia.
Varios vuelos que debían sobrevolar el Ártico fueron desviados este martes para evitar el exceso de radiación.
Las principales agencias espaciales están pendientes de posibles fallos en computadoras y sistemas de comunicaciones de los cientos de satélites que orbitan a la Tierra.
Por su parte Antonio Bacchi, de la Asociación de Aficionados de la Astronomía, explicó a El Observador que esta tormenta solar es “de clase M9 casi al borde de pasar a X” (las hay A, B, C, M y X, letras a las que sigue un número del 1 al 10) y dijo que seguirán notándose sus consecuencias en el mundo durante todo este miércoles”.
Uruguay y escaso desarrollo
Tancredi dijo a El Observador que el escaso desarrollo científico condiciona los estudios que se puedan realizar sobre el impacto de este fenómeno solar en Uruguay.
“Si hubiera sido en Europa o Estados Unidos ya habría un estudio al respecto”, afirmó y admitió que “ahora que estamos acercándonos al pico de actividad solar la preocupación es mayor”.
Por otra parte, el científico aclaró que el fenómeno climático que se apreció en el cielo uruguayo este martes, con un cielo cargado de nubes e intensos vientos y lluvia, no tiene relación alguna con este fenómeno solar”. “Está descartada toda conexión entre estos fenómenos atmosféricos y la tormenta meteorológica”, aseguró Tancredi.