Excomandante de Air Class: empresa oculta fallas en aviones
Eugenio Viera dijo a El Observador con esto la aerolínea se evitaba que las autoridades estuvieran al tanto del estado de las aeronaves. El expediente judicial incluye un estudio que señala lo mismo
El comandante Eugenio Viera, exaviador durante 13 años de la empresa Air Class, uno de cuyos aviones tuvo en junio de 2012 un accidente que provocó la muerte a los dos pilotos, denunció una serie de irregularidades que dejan al descubierto fallas en materia de seguridad.
En una entrevista con El Observador, Viera, que tiene una experiencia de 9.400 horas de vuelo, afirmó que en Air Class la tripulación tenía prohibido anotar en la planilla oficial las fallas de los aviones y de esa forma se evitaba informar a las autoridades aeroportuarias.
Comentó que había instrumentos que no funcionaban, como el TCAS, que avisaba cuando el curso del avión tenía riesgo de colisión con otra aeronave y lo mismo ocurría con los radares que generalmente no andaban. Viera prestó su declaración ante la jueza Mariana Mota, cuando tenía a cargo esta investigación.
El piloto, que poco después del accidente fue despedido de Air Class por ser uno de los que más denunciaba las fallas de los aviones, apuntó que la empresa anotaba todos los viajes a Buenos Aires con una duración de 20 minutos, cuando en realidad se demoraba más. Eso hace que los motores tengan un desgaste mayor al que se hace figurar en la documentación dilatando el mantenimiento al que deben someterse las turbinas.
Viera conoce desde 1972 de la Fuerza Aérea al comandante Walter Rigo, fallecido en el accidente del Fairchaild junto al piloto Martín Riva. El excomandante de Air Class , tal como informó El Observador el martes pasado.
La versión de Viera coincide con la de un estudio del abogado Milton Cairoli – expresidente de la Suprema Corte de Justicia – que se incluye en el expediente judicial y al cual tuvo acceso el semanario Búsqueda. Según este informe, la relación de Rigo con la empresa “no era muy buena” debido a las “denuncias constantes de fallas mecánicas de los aviones” que este presentaba.
El estudio al catedrático de Derecho Penal grado 5 de la Universidad de la República fue solicitado por la familia del piloto, que desapareció en el accidente.
El informe señala que los dueños de la empresa aeronáutica son los exaviadores militares Daniel González y Daniel Hernández, quienes “impedían” que quienes volaban sus aviones registraran en el libro de registro técnico de vuelo las fallas.
“Este libro era llenado generalmente por González, quien a veces incluso falsificaba la firma de los pilotos, situación esta que es confirmada por muchos testigos, algunos expilotos de la empresa”, apunta el documento. De hecho, la Justicia actuante pudo verificar que la letra que aparece en el libro “es siempre la misma”, informó el semanario.
El Código Aeronáutico establece una pena que va desde los 10 meses de prisión a los seis años de penitenciaría para aquellos quienes cometan algún acto que implique un peligro para la seguridad de una aeronave. La pena aumenta a ocho años si el caso supone una lesión y de a 10 a 25 años si da lugar a una muerte.
“Entiendo que el señor magistrado actuante tiene a su disposición una ‘masa’ de pruebas determinante de la responsabilidad penal de quienes han sido indicados como autores de los delitos de homicidio y de peligro para el hecho aviatorio”, concluye Cairloi.
El semanario Búsqueda también da cuenta de varios mails que Rigo envió a los propietarios de Air Class y otros funcionarios reportando fallas en los aviones.
El último mail que escribió fue el 31 de mayo, seis días antes del accidente. En él relató un viaje en el avión CX CLS y señala que vivió un episodio que le hizo correr “un chucho de frío”, cuando al despegar tuvo que limpiar el parabrisas con la mano porque los calefactores no funcionaban.
“Confieso que estuvimos muy cerca de la cagada!!! Hay antecedentes en nuestra empresa de acciones lamentables por NO haberlas anticipado…!! Es solo preguntar y te poder enterar”, afirmó.