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José Bustabad arreglaba las luces superiores de un camión recolector de basura el 25 de abril en la Usina 3 de la Intendencia de Montevideo cuando cayó desde tres metros de altura hacia una fosa. Las cámaras de seguridad muestran que 15 minutos después otros trabajadores encontraron a Bustabad tendido en el piso y llamaron a una emergencia móvil que lo trasladó hasta un sanatorio del Casmu. El certificado de defunción asegura que el municipal falleció siete horas después de la caída por un paro cardio respiratorio. Sin embargo, en ese momento no se le realizó una autopsia.

Cuatro días después, el 29 de abril, la Asociación de Empleados y Obreros Municipales (Adeom) Montevideo resolvió presentar una denuncia penal, junto a la familia del trabajador, para que la Justicia investigue la causa de la muerte. Esta fue la primera denuncia presentadaen el marco de la ley de responsabilidad penal empresarial y apuntó, paradójicamente, contra la intendenta Ana Olivera, dirigente del Partido Comunista, impulsor de la ley.

El sindicato consideró que fue “un accidente laboral”, que “las condiciones laborales no eran las adecuadas” y que la intendenta tiene responsabilidad penal.

Por su parte, Olivera respondió que “no amerita la realización de una denuncia porque no se trató de un accidente”, sino que el trabajador murió por un “síncope cardíaco”.

A raíz de la denuncia penal, la fiscal del caso, Raquel González, solicitó investigar la muerte y realizar una exhumación del cuerpo para determinar las causas del fallecimiento. El juez Carlos García ordenó diligenciar la prueba. La semana pasada, el Instituto Técnico Forense determinó que el origen de la muerte de Bustabad fue “cardiovascular”, informaron fuentes del caso a El Observador.

Este informe, sumado al certificado de defunción, es una prueba importante en favor de Olivera. De todas maneras, la fiscal solicitó y el juez ordenó ampliar la pericia, para evacuar algunas dudas.

Electrocardiograma
La abogada de Adeom, María De la Fuente, insiste en que Bustabad no sufrió un infarto mientras trabajaba y que, en contrapartida, el accidente laboral precipitó su muerte. Al momento de caer, el trabajador no tenía cinturón de seguridad, entre otros elementos requeridos.

La abogada de Adeom explicó que los médicos le realizaron un electrocardiograma a Bustabad apenas llegó al Casmu, lo que revela que hasta ese momento no había sufrido un infarto. “Pudo haber muerto de un ataque cardíaco pero no lo tuvo antes de caer del camión”, dijo De La Fuente a El Observador.

La abogada evalúa ampliar la denuncia para solicitar “una pericia forense a solicitud de parte”. De la Fuente sostiene que Bustabad aspiró “aguas residuales con gran contenido de aceite”, presentes en la fosa donde cayó, y que pudieron haber incidido en su muerte.

Por su parte, la familia de Bustabad presentó una demanda civil contra la intendencia, en la que reclama US$ 500 mil por lucro cesante y daño moral.

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