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La brecha existente entre la expansión del crédito a las familias y a las empresas en Uruguay es la más pronunciada a nivel regional, lo que evidencia el fuerte dinamismo del segmento financiero destinado al consumo en comparación con el crecimiento de los préstamos al sector productivo. En diciembre, el saldo de créditos vigentes otorgados por el sistema bancario a las familias se situó en US$ 3.312 millones, al tiempo que la financiación a empresas se ubicó en US$ 4.889 millones, según datos del Banco Central (BCU).

El saldo de préstamos al consumo concedidos por los bancos uruguayos al cierre del año pasado exhibió un incremento nominal de 42% respecto a 2009, según la Federación Latinoamericana de Bancos (Felaban), al tiempo que las colocaciones a empresas mostraron una variación positiva de 18,6% en términos interanuales.
Por tanto, el crecimiento entre ambos segmentos del mercado crediticio registró un diferencial de 23,4 puntos porcentuales.

De esa manera, Uruguay mostró la mayor dualidad de su mercado prestamista con respecto al comportamiento regional.

El sistema bancario boliviano experimentó un desempeño similar al uruguayo en 2010, al mostrar una fuerte expansión de sus colocaciones al consumo que superó en 18 puntos porcentuales el dinamismo observado en la financiación a empresas.

En la misma línea, otros países como Ecuador, Guatemala, El Salvador, Chile, Brasil y Costa Rica experimentaron situaciones similares con una expansión de préstamos más pronunciada en el segmento consumo y familias.
En tanto, el resto de los mercados bancarios de la región exhibieron un crecimiento superior en sus créditos a las empresas que a los hogares.

El vigoroso aumento que la demanda de préstamos para cubrir necesidades de consumo en Uruguay excede el campo de acción de los bancos. Incluso, el mercado extrabancario experimenta un crecimiento significativamente superior debido a su llegada a un segmento de la población de bajos pero crecientes ingresos.

El crédito al consumo en el país experimenta una fuerte expansión, en particular de las colocaciones en moneda nacional y las otorgadas por el Banco República, explicó a El Observador Juan Voelcker, analista financiero de la consultora CPA Ferrere.

“El fenómeno está apoyado en una economía que crece sostenidamente, junto al empleo y al ingreso de los hogares. De ese modo, los hogares se muestran más propensos a demandar préstamos para financiar sus necesidades de consumo”, señaló.
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