Experto aconsejó prepararse para la fuga de capitales especulativos
Si bien Uruguay lleva ocho años de crecimiento sostenido, el experto dijo que hay riesgos para los que el país debe prepararse
Carlos Sténeri, ex director en Washington (EEUU) de la Unidad de Gestión de Deuda del Ministerio de Economía, señaló que si bien Uruguay hoy está mejor preparado para enfrentar shock externos, igual “hay luces amarillas” para las cuales debe prepararse.
En momentos en que la economía uruguaya vive un período de expansión por octavo año consecutivo y se alcanzan niveles récord de exportación, consumo, desempleo y precios de exportación, surgió la advertencia de riesgos a enfrentar como la fuga de capitales –una vez que cambien las condiciones del mercado–; baja productividad, sobre todo del sector laboral; y carencias en la educación, que no forma para lo que el mercado requiere.
En una disertación organizada por la Cámara de Comercio Uruguay-EEUU y titulada “Los rumbos de la economía mundial”, realizada el viernes, Sténeri advirtió por una eventual fuga de los capitales que están llegando a la región. “En 2006 dos tercios de esos recursos llegaban como inversión directa extranjera, que si bien eran menos venían para quedarse. Hoy son más grandes pero la inversión directa es menos de la mitad de los US$ 260.000 millones que se recibieron el año pasado” a nivel regional. “Hay más de 130.000 millones que vienen aprovechando la oportunidad de carry trade y luego cuando haya una reversión de esos flujos, que se hace de manera instantánea, las economías locales se tensionarán. De ahí que hay que ser muy cuidadosos en la regulación bancaria, muy cuidadosos en los balances de las empresas para que no se descalcen las que están facturando en una moneda pero se endeudan en otra”, comentó.
Otro punto débil a atacar es la productividad, dijo, sobre todo en el sector laboral. “Si Uruguay hubiera tenido políticas que le hubiesen permitido incrementar su productividad –el mismo incremento de productividad que EEUU en los últimos 40 años– su PBI per cápita sería hoy el doble”.
Sténeri, que vivió los últimos 21 años en EEUU, recomendó “ser cuidadoso y reforzar el tema fiscal”, ya no solo por la inflación sino porque si los capitales se van la economía se enlentecerá.
Las críticas también apuntaron al sistema educativo que no siempre está directamente conectado con las necesidades del mercado laboral. “Uruguay tiene buen capital humano pero se está quedando rezagado con los competidores que son los otros emergentes. El sistema educativo no está preparado para entrenar gente con los grados de conocimiento que se requieren hoy, y ya hay empresas con dificultades para conseguir profesionales”, advirtió.
En ese sentido, el economista Ramón Pampín, de la consultora PwC, dijo ayer a El Observador que el tema educación “es el gran punto a debatir”. De todos modos, consideró que hay sectores de la actividad “con ganancia de productividad” que permitieron el crecimiento de la economía y en eso, dijo, hay consenso a nivel de los economistas. La ganancia de competitividad se ve en los agronegocios que cambiaron el sistema y aportaron modelos nuevos. Reconoció, no obstante, que en otras áreas, como en el sector de los no transables, hay cierto rezago en materia de productividad. Para el analista, el gobierno está haciendo un buen manejo en el plano fiscal, “no hay fiestas” y se cuenta con cifras controladas incluso con cierto superávit primario, “que podría ser un poco más alto”. También comentó que “ahorrar es bueno pero no se pueden dejar de lado las necesidades de gastos sociales”.
En tanto, Javier de Haedo, ex director de la Oficina de Planeamiento escribió ayer en El País que la política económica está siendo “procíclica” y criticó que se gaste “todo el ingreso excepcional” en vez de asegurar el superávit. Advirtió un deterioro de la cuenta corriente de la balanza de pagos de 2,4 puntos porcentuales del PBI entre los períodos de 12 meses finalizados en agosto y marzo. Dijo que el deterioro se debe a que las importaciones crecen más que las exportaciones y afirmó que el volumen físico de las ventas al exterior “desaceleró fuertemente su crecimiento y ahora está cayendo”, concluyó.