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A pesar de las idas y vueltas, el dólar seguirá bajando. Lo dicen los expertos y los principales operadores del mercado. Lo hará en los próximos meses, pero ya no de forma lineal y acompasada, como en la primera mitad del año, sino “a los saltos y a los tropezones”, como en las dos últimas semanas.

La imagen fue utilizada por el responsable de la mesa de operaciones de uno de los principales bancos de plaza, para explicar que los vaivenes de la economía internacional “marcarán el timing” del dólar en la plaza uruguaya.

En las dos últimas semanas, el agravamiento de la crisis internacional y la incertidumbre respecto al porvenir de las economías desarrolladas dejaron su impronta a nivel local en la cotización del billete verde, que dio pruebas de una volatilidad que aterró a muchos.

El último jueves, las bolsas acusaron el deterioro de las expectativas de los inversores, que ya de por sí se encontraban en niveles de acentuado pesimismo. Mientras la bolsa de Nueva York caía 3,68% y el dólar ganaba terreno frente al euro, en Uruguay el billete verde escalaba 30 centésimos (1,93%) en la plaza local.

Ya el viernes, a pesar de que los mercados todavía no recuperaban el terreno perdido, el dólar se corrigió levemente a la baja en el mercado uruguayo, para finalizar la semana a $ 18,76, con una baja de 0,17% respecto al jueves.

La moneda estadounidense “emula en Uruguay lo que sucede en el resto del mundo, en particular en Brasil”, señaló un operador que prefirió no ser identificado. Sin embargo, el tamaño acotado del mercado lleva a que los principales agentes institucionales –bancos y AFAP– especulen con el valor de la moneda.

Otro operador local de una de las mayores casas cambiarias explicó que “el dólar seguirá una tendencia de leve corrección a la baja, pero cada episodio de desesperación en el mercado mundial va a ser internalizado con un salto en la cotización del dólar, que rápidamente se corregirá”.

Los fundamentos, explican los expertos, que descansan detrás de los movimientos de la divisa, permanecen incambiados desde el comienzo del año, cuando el precio del dólar registró un primer semestre de descenso continuo, de $ 20,04 a $ 18,4, lo que implica una caída de 8,4%.

Las tasas de interés en Estados Unidos permanecen en niveles mínimos históricos, mientras que las economías emergentes, como la uruguaya, ofrecen rendimientos mayores en las colocaciones de activos. Mientras que esa realidad no se altere, el billete verde seguirá teniendo escalones que bajar en la plaza uruguaya.

Sin embargo, la volatilidad está a la hora del día. Los problemas sin solucionar de la deuda europea, que amenaza con desestabilizar la zona euro y el anémico crecimiento de Estados Unidos, afectan la sensibilidad de los inversores, cuya tolerancia a las malas nuevas se reduce semana a semana.

La baja de la calificación de riesgo de Estados Unidos por Standard & Poor’s fue el detonante del primero de los grandes saltos del billete verde, producido hace dos semanas. En dos días, la moneda se apreció 4,2% respecto al peso uruguayo.
Pero rápidamente, esa suba se vio diluida en los días posteriores. El miércoles de la semana pasada, tras cinco operativas a la baja, el dólar acumulaba una caída de 4,9%, que lo ubicaba en niveles previos a la degradación de la deuda estadounidense.

Proyecciones
En momentos de gran incertidumbre en los mercados internacionales, los economistas no encuentran terreno estable donde hacer asentar sus expectativas. Los precios proyectados están sujetos a continuas revisiones, pero la tendencia es clara.

Para el director académico de Ceres, Ernesto Talvi, el valor de tipo de cambio actual permiten mantener en niveles estables los registros de competitividad con la región, que es para el país la principal referencia en materia comercial. De hecho, la apreciación de la moneda y la tendencia a la baja, es compartida por los principales socios comerciales del país dentro del vecindario. “Uruguay nunca debió enfrentar una devaluación mientras mantuvo la paridad cambiaria con la región”, señaló el experto en una conferencia realizada el miércoles.

Para los analistas regionales del banco HSBC, Javier Finkman y Jorge Morgenstern, que ofrecieron el martes una conferencia para los clientes de esa institución, la tendencia del billete verde se mantendrá en un rango de entre $ 18 y
$ 18,5 en lo que resta del año, para remontar a $ 19 al cierre de 2012.

En tanto, la encuesta de expectativas del Banco Central, difundida el viernes, arroja un dólar a $ 18,63 al cierre del año, levemente por debajo del tipo de cambio actual.
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