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Las medidas proteccionistas de Brasil y Argentina, la política de los hechos consumados, así como la bilateralidad que comanda al Mercosur son fenómenos con los que habrá que acostumbrase a lidiar, por lo que Uruguay deberá “con pragmatismo” buscar su rol en el bloque para continuar basando su crecimiento en las exportaciones.

Al dilema de seguir o no en el cuestionado bloque comercial, el ex canciller Sergio Abreu (Partido Nacional), el ex ministro de Economía Isaac Alfie (Partido Colorado) y el economista Gabriel Oddone, socio de la consultora CPA Ferrere, coincidieron en señalar que no hay opción de “mudarse” pero plantearon varios caminos para sobrevivir. A pesar de las dificultades la región sigue siendo el principal destino para la producción uruguaya.

En un foro titulado “Mercosur: una nueva vecindad” organizado este jueves por la Cámara de Industrias del Uruguay, los tres disertantes explicaron que habrá más hechos como el recientemente ocurrido con el sector automotor, cuando Brasil subió un impuesto a 30% que hubiera dejado fuera de competencia a las armadoras uruguayas.

El gobierno uruguayo reaccionó rápido y logró una excepción para el país aunque tuvo que ceder para permitir acuerdos consensuados de subas de aranceles para un centenar de productos.

Gabriel Oddone afirmó que “se viene un proceso de hechos consumados a cambio de entregar algo” y esa parece que será la forma en que se conducirá Brasil, que es el primer socio comercial de Uruguay. Algo parecido, con otras trabas como licencias no automáticas, impone Argentina obligando a ir a negociar.

Dijo que Uruguay “requiere de un plan, saber qué sectores son clave, blindarlos” y trabajar para que queden exonerados de medidas que puedan tomar Argentina y Brasil.

Para ello –dijo– se requerirá también de equipos de negociación más grandes, bien preparados y que tengan una visión pragmática. Dio a conocer incluso que Brasil está convocando a técnicos para fortalecer su capacidad de defensa comercial.

Oddone recordó que en los últimos años hubo cambios políticos en los países que imponen una orientación económica donde se desconfía de la asignación de recursos de los mercados y hay más disposición a intervenir.

El reclamo de pragmatismo al gobierno para enfrentar a los socios regionales sobrevoló al panel y a la audiencia de empresarios que aplaudieron cada intervención.

El ex ministro Alfie afirmó que “Uruguay debe tener audacia” para tomar decisiones y consideró que salirse del Mercosur, a pesar de las críticas que le formuló, “no parece lo mejor”. Dijo que el Poder Ejecutivo debe hacer planteos “fuertes y políticos” para reclamar “libertad” de acción “porque un país chico solo puede crecer a través del comercio exterior”.

Dijo que el Arancel Externo Común del bloque “está totalmente agujereado” y previó que en el corto y mediano plazo se deberán esperar “más trabas, más dificultades, más burocracia y más permisos”. El ex jerarca del gobierno de Jorge Batlle afirmó que el modelo nacionalista y proteccionista de la década de 1950 que aplican ahora Argentina y Brasil ya está perimido.

En tanto, el senador Sergio Abreu y ex responsable de la política exterior en la década de 1990 señaló que lo que cambió “fue la filosofía del Mercosur que de aperturista pasó a un régimen de sustitución de importaciones selectivas”.

Criticó al gobierno porque “no sabe a dónde va” y lo calificó de “anárquico, ecuménico y sentimental”. Señaló que los problemas no se pueden manejar en base a amistades sin tener en cuenta que los países tienen intereses. También deslizó críticas “al diálogo sindical que hace imposible mejorar la competitividad” del país.

Abreu también le dijo a los empresarios que “la mudanza del Mercosur no existe”.
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