Los molineros preveían que en noviembre o diciembre se instalaría un escenario de muy pocos negocios por arroz, ya que en ese entonces Brasil tendrá una estimación más clara de su producción, que en caso de ser voluminosa le quitría la necesidad de importar. A eso se sumaría una gran producción de Asia a partir de noviembre, pero esos pronósticos se adelantaron y las complicaciones comerciales ya son una realidad al finalizar agosto.
Falta de negocios para el arroz llegó antes de lo esperado
Aún hay muchos camiones trancados en la frontera con Brasil