Otra marca de ropa “premium” deja Argentina. La firma italiana de indumentaria Fendi confirmó que abandona el mercado local por la imposibilidad de importar.
Otra marca de ropa “premium” deja Argentina. La firma italiana de indumentaria Fendi confirmó que abandona el mercado local por la imposibilidad de importar.
Sin poder traer productos a partir del endurecimiento de los controles a las importaciones, ya se fueron de la Argentina otras marcas del segmento premium.
La franquicia reportó el cese de sus operaciones y el consecuente cierre del local ubicado en la esquina de las calles Posadas y Rodríguez Peña, en el barrio porteño de la Recoleta
“Ante la imposibilidad de efectuar importaciones, la franquicia Fendi Argentina comunica a su selecta clientela que próximamente cesará su actividad en el mercado local”, indicó la firma.
La novedad era un secreto a voces desde hacía días en el mercado local de diseño e indumentaria y se conoce al tiempo que la estadounidense Ralph Laurent fue multada en su país de origen por pagar coimas para ingresar productos a la Argentina.
El lunes pasado, Ralph Laurent admitió ante la Justicia de su país el pago de u$s 593.000 en sobornos a funcionarios del Gobierno y la Aduana entre 2005 y 2009 para poder ingresar mercaderías.
La firma norteamericana había sido noticia en la Argentina en agosto pasado luego de disponer el cierre “temporario” de sus operaciones ante las dificultades para abastecerse de prendas producto de las trabas oficiales a la importación, medida que implicó que bajen sus persianas los tres locales que poseía.
Otras marcas como Kenzo, Escada, Louis Vuitton, Ermenegildo Zegna, Escada, Calvin Klein e Yves Saint Laurent se fueron del país recientemente, en todos los casos, a raíz de las dificultades que enfrentaron para ingresar mercaderías y debido al contexto económico del país. En los hechos, el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno maneja la restrictiva política de comercio exterior.
La salida de muchas de estas marcas cambió, por caso, la fisonomía de la Avenida Alvear donde en su lugar se encuentran firmas nacionales, como las zapaterías Lopez Taibo, Natacha y Prego; las firmas de indumentaria Cardón y Giesso; o las joyas Santarelli y las carteras de Cappio.
Las marcas premium que emprendieron la retirada del país, sin embargo, no dejaron la región y únicamente se retiraron del mercado local: Louis Vuitton abrió una tienda en Punta del Este, y se mantuvo en Chile y en Brasil, al igual que Yves Saint Laurent, Zegna y Calvin Klein, todas presentes en la primera economía de América latina, según informó la agencia DyN.
Inclusive, a partir de la crisis en los países históricamente conocidos como centrales en términos económicos, muchas de estas marcas dirigidas al segmento de élite pusieron proa a las regiones en desarrollo, como Asia y algunos países sudamericanos. Pero en el caso de la Argentina, las restricciones y el clima económico cambió la tendencia.
Producto de las restricciones oficiales, el superávit comercial nacional creció 26,7% interanual en 2012, al alcanzar los US$ 12.690 millones.
Se mejoraron así los superávits alcanzados en 2011 y 2010, cuando la balanza del intercambio fue favorable en US$ 10.346 millones y US$ 11.721 millones, respectivamente
Sin embargo, el primer trimestre del año en curso cerró con un saldo comercial que presentó una caída interanual de 48% por las cada vez mayores compras de energía al exterior.