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Firmeza en lanas finas explora un nuevo nivel

Mejora de precios en las gruesas está atada a que aparezcan nuevas fuentes de demanda

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15 de junio de 2018 a las 05:00

Por Blasina y Asociados, especial para El Observador

El impulso de las lanas finas hacia nuevos récord para el mercado australiano tiene ante sí el desafío de ir a un próximo nivel. El test lo seguirá dando en las próximas semanas, en un escenario de fundamentos que seguirían firmes para este tipo de producto, a pesar que se distanció de otras fibras alternativas. Para las lanas más gruesas sigue el tiempo de espera para que haya alguna señal positiva de demanda, algo que ha faltado en los últimos años.

Los productores de lanas finas locales saben de guardar varias zafras esperando mejores precios, los que finalmente llegaron en los dos últimos años.

El balance de oferta y demanda es exiguo a nivel global y las proyecciones es que esto se mantenga en el horizonte de corto y mediano plazo. Es así que en el mercado local se pagan en el lomo o por esquilas pre parto precios entre US$ 1 y hasta US$ 2 kilo superiores a los muy buenos valores de un año atrás.

La dinámica del mercado lanero ha sido de vértigo en los últimos dos años. A comienzos de 2016 el Indicador de Mercados del Este (IME) en Australia operaba por debajo de los US$ 9 por kilo base limpia. El año calendario 2017 cerró en US$ 10,06 por kilo y en junio de 2018 el IME llegó a su máximo histórico de US$ 15,47 por kilo, con niveles récord ya alcanzados antes en la divisa australiana.

Las proyecciones oficiales en Australia apuntan a un nivel de stocks de lanas finas que continuaría acotado, en la medida que se encuentran más usos para este tipo de producto.

La combinación de una demanda creciente –por segmentos nuevos que se abren– y una oferta relativamente estable aseguraría, de no existir eventos o factores imprevistos, un contexto favorable de precios.

El fuerte crecimiento económico de Estados Unidos, Reino Unido, Alemania, Japón y China –principales consumidores de textiles del mundo– permiten que la demanda por prendas de alto valor de lana fina continúe en aumento.

El Consejo Australiano de Agricultura y Recursos Económicos (Abares, por su sigla en inglés) prevé que en el mediano plazo el crecimiento de los ingresos en estas regiones impulse la demanda mundial de los consumidores de ropa de lana.

También se prevé que los stocks mundiales de lana aumenten moderadamente. Sin embargo, la lana gruesa representará la mayor parte de este aumento y el crecimiento en la producción de lana superfina será limitado.

Abares proyecta una suba persistente del Indicador de Mercados del Este hasta 2022/23, con un valor de AU$ 20 por kilo, que ya fue alcanzado durante esta zafra.

El aumento previsto en el IME refleja principalmente una fuerte demanda de lana superfina (menos de 19,5 micras), pero se espera que el crecimiento del stock siga siendo limitado.

China, con una clase media que crece año tras año mejorando sus patrones de consumo, influyó fuerte en el mayor consumo de lanas finas.

En ese país, "el desarrollo económico modificó sus patrones de consumo y las fábricas chinas disminuyeron drásticamente sus compras de lanas medias y gruesas que se usaban para tejidos a mano", dijo Roberto Cardellino, director de Delta Consultores.

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Sustitución o no


Junto a los factores vinculados a los fundamentos, como si los actuales precios pueden aumentar la oferta y por ende los valores, se evalúa también el premio que tienen las lanas respecto a fibras alternativas. Y si esta diferencia puede activar la sustitución de lana por el algodón o fibras sintéticas.

En general, estas fibras compiten en el mercado de vestimenta junto a las lanas medias y finas. Hay analistas, que siguen desde hace tiempo el mercado internacional, que consideran que esta comparación entre lanas y otras fibras ha perdido el peso que tenía en el pasado. Incluso eso se ve también para el petróleo. Un aumento en el precio del crudo –como el que se ha dado en los últimos meses– debería ser positivo para la lana, porque impulsa los precios de fibras sintéticas. Sin embargo, si bien esto puede ser un efecto alcista, también un alza en el precio del crudo tiene un efecto sobre el poder de compra del consumidor.

El director de Delta Consultores dijo que, a pesar del aumento de precios, las lanas finas "no han perdido competitividad frente a otras fibras".

"La relación del precio de la lana frente a las otras fibras tradicionalmente era tres veces superior, hoy esa relación es mucho mayor, pero no se está dando sustitución. La lana se está valorando por el consumidor y la industria textil por ser una fibra sostenible, amigable con el ambiente, biodegradable.

Estas características pesan en el consumo y como consecuencia favorecen a la lana y perjudican a las fibras competidoras, fundamentalmente a los sintéticos", expresó.

Junto a estos factores ligados a las preferencias del consumidor por la lana, los valores de fibras alternativas también han mejorado en los últimos tres años. Un reporte de la consultora australiana Mecardo indicó que si bien el ratio entre el precio de la lana merino y otras fibras es muy alto, los valores de las principales fibras "han tenido una tendencia al alza en términos de dólares estadounidenses desde 2015". Tanto el algodón como las fibras acrílicas se ubican actualmente entre los deciles más altos de precios tomando la última década.

Un problema grueso


Como antes lo hicieron los productores de lana fina, hoy son los que tienen lana gruesa los que tienen un par de zafras guardadas. El impulso de las lanas finas y superfinas se trasladó moderadamente a los micronajes medios pero a los lotes más gruesos. Entre los consignatarios locales se señala que en países como Nueva Zelanda –principal referente en lanas gruesas– están bajando los stocks a valores que están por debajo de los que no aceptan los productores locales.

Una recuperación en los precios debería estar atada casi exclusivamente a una mejora en la demanda.
Las industrias chinas están buscando nuevos usos para este tipo de lanas, tanto en mezclas con otras fibras como puras. Sin embargo, todavía existen abundantes stocks de estas lanas, fundamentalmente en Nueva Zelanda, mientras que los stocks en China probablemente han ido disminuyendo.

Según Cardellino, "Nueva Zelanda tiene un sistema de producción ovinos orientado fundamentalmente a producir carne, el promedio de la lana que produce está por encima de las 33 micras. Es prácticamente improbable que hagan un cambio en la finura. Van a mantenerse en producción de corderos".

Aumento en la producción


En el mediano plazo, se prevé un aumento de la producción mundial de lana gruesa, impulsada por la expansión de las existencias ovinas en el mundo.

Entre 2000 y 2016, el stock mundial de ovinos aumentó un 7%, en gran parte debido a un aumento del 17% en China, el mayor productor de lana del mundo.

Se espera que el rodeo ovino chino continúe expandiéndose en el mediano plazo, en línea con el Plan Nacional de Promoción y Desarrollo de Carne de Res y Ovinos 2013-2020, y que esto aumente la producción de lana gruesa y continúe la presión a la baja sobre los precios de este tipo de micronaje.

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Algodón sigue firme pese a altos stocks

El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA, por su sigla en inglés) proyectó que en 2018/2019 el consumo global de algodón subirá a un nuevo récord, "continuando la recuperación que comenzó a partir de 2012/2013". Así lo expresó el organismo en su último reporte sobre el producto.
Para la campaña comercial de 2018/2019 el consumo mundial se ubicaría en 125,4 millones de fardos de algodón, equivalente a 27,3 millones de toneladas. Por tercera vez en los últimos cuatro ciclos, el consumo superará la producción.

Según el USDA, en 2018/2019 la producción mundial se ubicará en 26,38 millones de toneladas, con un retroceso de 1% luego de subir 15% en el ciclo 2017/2018.

La consultora australiana Mecardo destacó que en los últimos tres años el algodón presentó el mejor desempeño entre las fibras, si se tienen en cuenta los niveles de stocks.

"Desde 2011 la industria de algodón ha enfrentado altos niveles de stocks, primero en China y ahora en otros mercados. A pesar de esta desventaja, los precios han avanzado desde 2015", resaltó la firma.

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