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El fiscal de Adolescentes, Diego Pérez, pidió la internación por cuatro años del menor que confesó haber disparado cerca del balcón de Soledad Barrios como autor del homicidio de la joven, a título de dolo eventual, y como autor de otros dos homicidios en calidad de tentativa, por las heridas provocadas a dos hinchas de Welcome. El juez de Adolescentes, Gerardo Peduzzi, quien sostuvo que “no está probado” que el homicida haya sido el joven, resolverá mañana si hace lugar a la solicitud del fiscal.

Peduzzi deberá tomar la resolución sin haber tenido acceso a la prueba determinante para definir si el joven es el homicida.

Ante la falta del arma que el adolescente usó y luego, según su declaración, tiró en la rambla, el juez pidió una tomografía al cuerpo de uno de los hinchas de Welcome que aún tiene la bala alojada, para saber si el proyectil calibre 38 que mató a Barrios provino del mismo revólver. El menor alojado en el INAU sí admitió haber disparado a los dos jóvenes baleados luego del partido de básquetbol entre Cordón y Welcome.

Policía Técnica prevé elevar el informe al juzgado en la última semana de febrero, informaron fuentes del caso a El Observador.

El Código de la Niñez y la Adolescencia establece que los jueces tienen 60 días como máximo para dictar sentencia desde que se ordena la internación provisoria de un menor.

Por esa razón, el juez tendría plazo hasta el 21 de febrero pero el 21 de diciembre, cuando ordenó su internación, fechó el dictado de sentencia para mañana, 15 de febrero.

En este caso, el magistrado contó con la mitad de tiempo de trabajo que en procesos habituales, debido a que la feria judicial mayor se interpuso entre la orden de internación y la fecha para dictar sentencia.

El fiscal Pérez pidió el 21 de diciembre, una semana después del crimen de Barrios, la internación del adolescente que confesó haber disparado seis tiros y haber herido a dos hinchas de Welcome a metros del balcón de Barrios por la infracción grave de participación en riña con resultado de lesión y muerte. El juez hizo lugar a la solicitud.

Ahora el fiscal acusó al menor por delitos más graves: dos homicidios en calidad de tentativa y un homicidio en calidad de dolo eventual.

El dolo eventual significa que el menor no tuvo la intención de matar, pero esa posibilidad existía, teniendo en cuenta que efectuó seis disparos en medio de una muchedumbre, dos de ellos, dirigidos hacia esos dos jóvenes.

Fuentes del caso informaron que en la reconstrucción del homicidio, el 4 de febrero, el joven aclaró que nadie había disparado cerca suyo y en la dirección que disparó él. Este testimonio, sumado a la segunda autopsia y a las pericias balística ya realizadas, convencieron al fiscal de que es el homicida.

El implicado había declarado el 21 de diciembre: “Yo saqué el revolver para asustar, me enteré que le di a dos, tiré seis, sonaron muchos más. (…) Dos de frente y el resto para arriba. (…) Tiré el revólver en la rambla. Yo le pegué a los heridos. Eran de Welcome. (...) Yo les tiré a ellos a menos de media cuadra. No llevaban armas pero los que estaban más atrás sí. (…) Los herí en el pecho y en el brazo. No se cayeron y se fueron. Dudé de la muerte (de Soledad) si fui yo”.
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