La fragmentación en el abordaje de casos de violencia doméstica (pero también en la de género) salta a la vista, como revela la historia judicial de un niño que estaba internado en un hospital. "Los médicos venían denunciando que había un situación de abuso, de maltrato, y habían intervenido hasta ese momento tres fiscales por separado, tres jueces por separado y cada uno de ellos tenía una parte de la película. Ninguno de ellos tenía la película completa. Había certificados forenses que unos tenían y otros no. Toda la información estaba desperdigada producto de una forma de distribución de las cargas de trabajo ineficaz e ineficiente", relató ayer el fiscal de Corte, Jorge Díaz. "Estas son las cosas que no pueden pasar y que pasan a diario en las sedes judiciales", agregó Díaz.
Fiscalía arma un puzle para combatir la violencia de género
Los problemas de un niño fueron atendidos por tres jueces