Como en 2005 cuando el senador Eduardo Lorier se retiró de su banca en la Cámara Alta y dejó sobre ella una rosa roja para protestar por el voto afirmativo del Frente Amplio a operaciones militares realizadas por Estados Unidos, ayer el mismo tipo de flor volvió a ser el símbolo elegido por los comunistas para representar a ese sector de la izquierda. Es que durante la asunción de la comunista Susana Muñiz como ministra de Salud Pública, el saliente jerarca de la cartera, Jorge Venegas, recibió de su camarada una rosa roja envuelta en papel de regalo y con una cinta que representaba el Pabellón Nacional.
Flores entre camaradas
Muñiz dijo que la descentralización de la salud “debe dejar de ser un slogan”