Florida reciclará 30% de residuos y el resto será compactado
Intendencia tercerizará la disposición final de residuos
Mientras que a nivel nacional no se avanza en la implementación de un sistema de disposición final de residuos, la Intendencia de Florida resolvió tercerizar el servicio con la importación de un sistema de reciclaje y compactación de residuos sólidos urbanos inédito para el país que permitirá la clausura del vertedero a cielo abierto y la formalización de los clasificadores.
La basura que llegue a la nueva planta tendrá dos destinos. La reutilizable será reciclada. El objetivo es que el 30% de los desechos sean recuperados y luego comercializados por la empresa TRSU Eronal que gestiona varias plantas en Argentina. Este porcentaje es similar a la tasa de reciclaje de Adelaide (Australia) donde se introdujo un sistema de reciclaje domiciliario para evitar que en el año 2015 la mitad de la basura de la ciudad muera en el sitio de disposición final.
El resto de los desechos de los floridenses serán compactados y guardados en bolsas de polipropileno recubierto por polímeros. De esta forma, los líquidos que se producen durante su descomposición (lixiviado) quedan contenidos y se evita que se filtren en la tierra y contaminen las corrientes subterráneas de agua. El aislamiento tiene una vida útil de 99 años.
No obstante, el intendente Carlos Enciso señaló a El Observador que el plan es que los paquetes puedan ser desenterrados en unos pocos años para que sean procesados para la obtención de energía de la futura planta termovalorizadora que pretende dar una solución nacional y cuyas posibilidades están bajo estudio de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP) y el Congreso de Intendentes pero que, por ahora, está “trancada”. El Poder Ejecutivo recibió 53 propuestas interesadas en su construcción y gestión.
La planta de compactación y reciclado de residuos será construida en un terreno de 13 hectáreas ubicado detrás del actual vertedero. Éste, un clásico relleno sanitario a cielo abierto, será clausurado. “La Dinama siempre nos estaba respirando en la nuca”, dijo el intendente a propósito de su saturación y el riesgo de contaminación del suelo por absorción de lixiviados y presencia de ratas e insectos. El jerarca agregó que el cierre del basurero municipal permitirá la valorización de los inmuebles cercanos, debido a que el crecimiento urbanístico de la ciudad se da hacia esa zona.
Las instalaciones permitirán procesar hasta 80 toneladas de residuos por turno de trabajo. No obstante, se estima que ingresarán 45 toneladas diarias cuando empiece a operar en octubre de este año. La intendencia le pagará a la empresa US$ 13 por tonelada de basura. “Es mucho menos que el precio que manejaba Sanitas Partners”, afirmó Enciso. Esta empresa de capitales argentinos y estadounidenses había presentado un proyecto a nivel regional a un costo aproximado de US$ 30 la tonelada.
La Intendencia de Montevideo paga US$ 40 por tonelada en el sistema de contenedores y US$ 55 en el de recolección manual.
Formales
En el actual vertedero municipal trabajan 23 clasificadores. La compactación de residuos significaría la pérdida de su fuente de ingreso, pero la empresa contratará a la mitad para la clasificación manual en condiciones más salubres.
El resto será absorbido por el Departamento de Higiene de la Intendencia de Florida para desempeñarse como peones en diferentes áreas. “También damos una solución con un componente social importante”, reconoció Enciso.