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Pese a las diferencias internas que el tema genera, el Frente Amplio ya comenzó el proceso para hacer una reforma constitucional integral como no sucede desde el año 1967 y la semana pasada inició su trabajo una comisión diseñada especialmente. El objetivo está plasmado en el programa de gobierno y los distintos sectores de la coalición plantearán sus propuestas. Luego se formulará un texto y el propósito de la mayoría es convocar a Convención Nacional Constituyente para que lo discuta.

El Movimiento de Participación Popular (MPP) junto con el Partido Comunista son los que impulsan la reforma con mayor énfasis. Pero en el Frente Líber Seregni (FLS) la idea genera un fuerte rechazo.

“Yo soy de los que siempre he creído y sigo creyendo que el país no puede seguir haciendo reformas constitucionales con tanta frecuencia. No considero la reforma como una prioridad del país, además de que me parece mal que cada 15 años se esté discutiendo una”, dijo el vicepresidente Danilo Astori a El Observador.

El MPP, sin embargo, ya tiene algunas ideas grandes para discutir, como ir a un sistema unicameral y una reforma territorial que implique unir departamentos, según expresó la senadora Lucía Topolansky a El Observador (ver nota aparte).

Los comunistas reclaman desde hace más de un año que la coalición está incumpliendo con un mandato del programa al no activar el debate sobre la reforma.

El presidente del Frente Amplio, Jorge Brovetto, informó a El Observador que el grupo de trabajo para analizar los posibles cambios constitucionales comenzó a trabajar el pasado miércoles 15 de febrero.

A mediados de diciembre, la coalición de izquierda inició el debate del asunto y el Plenario Nacional realizado para elaborar la estrategia política a futuro resolvió crear una comisión con representación de todos los sectores, con la intención de evaluar la convocatoria a Asamblea Nacional Constituyente.

El constitucionalista y experto en derecho público José Korzeniak es uno de los integrantes del grupo. “Vamos a estudiar el tema de la reforma constitucional para analizar si conviene y si es necesaria y definir contenidos”, dijo el ex senador socialista a El Observador.

Recordó que los últimos cambios a la carta magna introducidos en 1996 fueron básicamente electorales e informó que la mayor revisión data de 1967 aunque afirmó que en ese caso “tampoco fue algo integral”.

“Apareció el presidente en vez del colegiado y otra serie de reformas”, ejemplarizó.

Korzeniak y el dirigente Eleazar de León representan la voz de la presidencia del Frente Amplio en la comisión. “Vamos a ver básicamente las posibles vías de reforma constitucional. Por otro lado, vamos a debatir en los contenidos de la reforma y ver cuáles son los contenidos que acordaríamos entre todas las fuerzas que conforman el Frente Amplio.

La intención es acordar un proyecto para poder plantear a la ciudadanía”, dijo De León. “Está la posibilidad de ver algún tipo de reforma parcial con algunos aspectos, por ejemplo electorales, o se puede optar por el camino de ir a una reforma más global”, agregó.

El próximo 5 de marzo habrá un nuevo encuentro del grupo de trabajo para buscar acuerdos y afinar los pasos a seguir detrás del objetivo de reformar la carta magna.


Debate por los tiempos
Además de la discusión por las ideas que debe contener la reforma constitucional, el FA debatirá también sobre los tiempos políticos.

Los comunistas entienden que el Frente está incumpliendo con el programa. Es que el documento emanado del congreso Zelmar Michelini de diciembre de 2008 establece que “será necesario incluso convocar una Convención Nacional Constituyente dentro del primer año de gobierno”.

Durante el 2011 los dirigentes del PCU reclamaron por este incumplimiento. Para Topolansky, hay que esperar el informe de la comisión frenteamplista para decidir si la Convención Nacional Constituyente se convoca para esta legislatura o queda para más adelante.

“Hagamos esto con los tiempos que sean necesarios. Algunos me pegaron porque preguntan donde está el proyecto. Yo estoy viendo algunas cosas pero estoy esperando que los compañeros idóneos traigan alguna propuesta para verla, discutirla y ahí se verá. A esto no hay que ponerle fechas, plazos, ni apuros, ni coyunturas”, dijo Topolansky.

Astori, por el contrario, ya tiene claro que este no es tiempo de impulsar una reforma. “La verdad es que abordar ahora el tema, en mi modesta opinión, no tiene prioridad comparable con otros esfuerzos que tiene que hacer el país para atender sus capacidades y desarrollo”, sostuvo el vicepresidente.

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