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El mercado de haciendas para faena registró una baja de las cotizaciones, mientras la faena sigue firme, superando las 40 mil reses semanales. La demanda es mucho más clara por los novillos y hay desinterés por la oferta de vacas.

Para los machos se consiguen entradas a frigorífico para una semana o 10 días después de concretado el negocio, y para las vacas los ingresos se fijan a 20 días.

El presidente de la Asociación de Consignatarios de Ganado (ACG), Sebastián Blanco, comentó a El Observador que los novillos gordos se venden en un rango de precios que van desde US$ 3,35 a US$ 3,40 por kilo en cuarta balanza, aunque esta última cifra es prácticamente imposible de conseguir, según se concluyó al finalizar la reunión semanal de la gremial, celebrada este lunes.

En el caso de las vacas, el rango de precios se ubica entre US$ 3 y US$ 3,10, con un mercado pesado, de difícil colocación de los lotes de esa categoría.

Los productores ganaderos retornaron a la actividad después de unos días de descanso, observaron que tenían una importante producción de ganado gordo y decidieron venderlo. Eso hizo confirmar la baja de las cotizaciones.

“El ganado está gordo hace meses y llega el momento en que hay que venderlo, de a poco”, señaló Blanco. A pesar de la baja de los precios, y la escasa demanda, los productores están dispuestos a vender sus vacas gordas y aceptan el plazo de entrada a planta que proponen los frigoríficos.

El consignatario consideró que la actividad se mantendrá en el actual nivel de faena en las próximas semanas, porque hay oferta y los productores están en una posición vendedora.

El mercado de lanares está firme aunque los precios dejaron de subir. La demanda está más cauta y la oferta es escasa.

Hay alta demanda por ganados de reposición, pero los vendedores pretenden mayores precios de los que están dispuestos a pagar los compradores, lo que dificulta la concreción de los negocios.

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