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La tradicional Jornada Anual de Cebada Cervecera, que organiza Maltería Oriental SA, derivó el martes pasado en un debate entre representantes de la empresa, que domina el 20% del mercado, y los productores sobre el precio del cereal.

Es que, en la apertura de la actividad, el director de la empresa, el brasileño Paulo Stenghel, anunció una apuesta fuerte para ampliar la participación en el negocio de la elaboración de malta.

Al final de la jornada, el directivo dijo a El Observador Agropecuario que Maltería Oriental invertirá “entre US$ 50 millones y US$ 60 millones para aumentar la capacidad de producción de malta”.

A los distribuidores y productores les dijo que la inversión se realiza para pasar de una producción de 60 mil toneladas de malta a 140 mil toneladas en 2016. Y remarcó que la empresa, que tiene fuertes vínculos con cervecerías brasileñas y espera que Uruguay se convierta en el segundo abastecedor de malta de Brasil detrás de Argentina, tiene tres desafíos.

El primero ya lo había dicho: hacer fuertes inversiones en la industria en Uruguay para ampliar la producción. El segundo reto es incrementar las ventas de malta a las cervecerías. Y el tercero, trabajar con los productores.

“No vamos a resolver todos los problemas, pero en el corto plazo les vamos a dar algo más”, dijo Stenghel, aunque aclaró que “no hay fórmulas mágicas, ni sabemos qué ni cuándo” se concretará el anuncio.

Un productor que se encontraba entre el público tomó la palabra y felicitó a la empresa “por la apuesta a la expansión”. Luego recordó que el cultivo de cebada “no goza de la mayor aceptación. El que lo hace, lo piensa mucho”.

Precisamente, la superficie de cebada cayó en la campaña que está a punto de iniciar la cosecha. De acuerdo a la Encuesta Agrícola Invierno 2013, de DIEA, el área sembrada de cebada en cayó 62%, respecto a 2011/2012, y se ubicó en 69.600 hectáreas.

Otro productor llegó al meollo del problema: el precio que se paga por la cebada. Dijo que “es muy importante” que se plante cebada pensando en la rotación de los cultivos que exigen los planes de uso y manejo del suelo y preguntó si será posible vincular el precio de la cebada al del trigo puesto en Nueva Palmira.

“No podemos asumir el compromiso ahora, pero verán una actitud nuestra diferente” en el corto plazo, respondió el director de Maltería Oriental, quien reconoció que el productor “necesita tener un lucro”.

“Sabemos la importancia del productor, estamos invirtiendo y confiamos en ustedes para convertirnos en el segundo abastecedor de Brasil”, acotó Stenghel.

El gerente agrícola de la empresa, Alberto Pintos, acotó que “estamos volviendo a las raíces”, es decir, “al distribuidor. Y en ese relacionamiento encontrar grano para la planta. Que el negocio sea atractivo para el distribuidor”.

Por otra parte, el gerente de Planta, Martín Uhlig, informó que Maltería Oriental está “adecuando la infraestructura para un salto productivo imporante”.

Mencionó que una de las metas es “descargar rápido”, recordó que tienen una secadora de malta y mostró una maqueta de cómo quedará la nueva torre que se construirá, con una altura de 55 metros, para almacenar 80.000 toneladas.

Maltería Oriental también hizo hincapié en el mejoramiento genético. La responsable técnica Fernanda Pardo presentó las nuevas variedades de origen europeo –Irupe, Traveler y Danielle– que empezarán a comercializarse y remarcó que el objetivo es desarrollar genotipos de cebada cervecera de excelente calidad maltera y aptitudes agronómicas. Maltería Oriental evalúa 400 nuevos materiales cada año.

Buen año

Luego del almuerzo, los participantes de la jornada anual de Maltería Oriental enfilaron hacia tres predios en las afueras de Mercedes, sobre la ruta 2, para ver el estado de la cebada en el campo. En la primera parada, en el establecimiento Doña Elena, vieron la variedad Irupe. En la segunda parada, en el establecimiento El Recreo, pudieron apreciar la variedad Danielle. Finalmente, el grupo ingresó en el campo experimental que la empresa posee en el kilómetro 252 de la ruta 2, frente al predio de la Expoactiva. La conclusión fue que este será un buen año para la cebada.

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