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Sentarse en la plaza de Trafalgar contemplando la columna de Nelson y encenderse un cigarrillo podría ser cuestión del pasado si prospera una iniciativa de la Comisión de Salud de Londres para que se prohíba fumar en zonas emblemáticas de Londres.

La propuesta ha partido de la Comisión, establecida por el alcalde londinense, Boris Johnson, en 2013 para que le asesore sobre medidas que ayuden a mejorar la salud de la población de la capital.

De concretarse el plan de la Comisión, los lugares emblemáticos en los que no se podría fumar serían los jardines de la Plaza del Parlamento de Westminster, así como en los numerosos parques que tiene la ciudad, como Green Park y Regent’s Park.

Sin embargo, la iniciativa de la Comisión ha despertado ciertos recelos entre los grupos defensores de la libertad de fumar en parques y zonas emblemáticas de la capital británica.

El plan, divulgado a comienzos de esta semana, sale a la luz tres años después de que la ciudad de Nueva York introdujera la prohibición de fumar en el Central Park y en otros parques.

Esta petición ha sido respaldada por el prestigioso cirujano Ara Darzi, especialista en cirugía laparoscópica y robótica, y que preside la Comisión de Salud.

“Tenemos que hacer todo lo posible para disuadir a los niños de fumar y ayudar a los adultos a abandonar el hábito”, afirmó este médico en declaraciones a Efe.

Se estima que 1,2 millones de londinenses fuman y 67 jóvenes en edad escolar comienzan el hábito cada día.

“Aproximadamente el 40% de Londres está formado por espacios abiertos y mucho más pequeños son los que incluyen zonas para juegos infantiles. Queremos que nuestros parques sean foros de salud, donde la gente puede disfrutar del aire fresco”, añadió.

El 18 % de la población de Londres es fumadora y 8.400 personas al año mueren a causa de enfermedades relacionadas con el tabaco.

Propuesta con controversias
Ante la polémica que esta iniciativa ha provocado, el alcalde de Londres dijo que si hay que considerar la prohibición de fumar en los parques, “necesitaríamos pruebas bastante claras de que esto tendría beneficios directos para la salud, en otras palabras, que sería realmente salvar vidas”.

Cuatro de cada cinco cánceres de pulmón en Reino Unido están causados por el tabaco, mientras que “fumar de forma pasiva causa cáncer y otras enfermedades”, de acuerdo con la organización benéfica Cancer Research UK.

El director de Forest, organización que defiende el derecho de disfrutar del tabaco, Simon Clark, dijo que “no hay justificación para decir que fumar en lugares abiertos puede ser dañino para las personas no fumadoras”.

“Si no te gusta el humo del tabaco, vete. Es muy sencillo”, puntualizó el director de Forest.
Siete años después de que se introdujera la prohibición de fumar en lugares cerrados en Inglaterra, como restaurantes, Clark insistió en que “los bares deberían tener zonas separadas para fumadores”.

Además, tachó de “ridícula” la gran sensibilidad de algunas personas hacia el “olor” del tabaco.
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