Por Blasina y Asociados, especial para El Observador
Los precios a futuro para el grano de soja lograron una estabilización durante esta semana, mientras que los cereales continuaron con el tono negativo con el mercado intentando encontrar un piso para las cotizaciones del trigo.
En Chicago, la soja recibió el impulso positivo del mercado de aceite de soja, luego que el Departamento de Comercio de Estados unidos confirmara la aplicación de elevados aranceles a la importación de biodiesel desde Argentina e Indonesia.
Buena parte del biodiesel estadounidense se produce a partir de aceite de soja, por lo que la medida fue alcista, al menos, en el corto plazo.
Para la soja también se observaron los datos de demanda con precios que son más competitivos que los brasileños para los próximos meses.
A nivel productivo, el foco estuvo en la gira de la publicación ProFarmer, que terminó ayer jueves. En el caso de la soja el conteo de vainas estuvo por debajo del año pasado, aunque no se puede hacer una correlación directa con los rendimientos.
Con los valores de este jueves las referencias para la soja disponible que resta por comercializar se ubicaban sobre los US$ 330 por tonelada, con valores que se aproximaban a los US$ 340 por tonelada para el caso de la soja nueva.
La oferta es limitada y por eso son muy escasas las operaciones.
Finalmente, para el caso del trigo, el mercado intenta estabilizarse en Chicago con una operativa limitada en el mercado local, con un aumento en la preocupación sobre el efecto de las lluvias continuas y la falta de frío sobre los cultivos de invierno.