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Los líderes del G8, que abrieron su cumbre por primera vez a dirigentes de países del Sur, no concretaron en proyectos las expectativas creadas de nuevas políticas en favor del desarrollo, si se excluye parcialmente la lucha contra el sida.

La reunión tuvo lugar sólo unas horas después de que once líderes de Estados en desarrollo -entre los que estaban Brasil, México, China, India o Sudáfrica- participaran en lo que se ha llamado "diálogo ampliado". Además, el presidente George W. Bush no estuvo presente ya que se encuentra en viaje hacia Medio Oriente.

Para reafirmar su voluntad de sacar adelante ese fondo, Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón, Reino Unido y Rusia apoyaron la propuesta de organizar una conferencia de donantes el próximo julio en París.

"Trabajaremos en el desarrollo de un enfoque integrado que facilite la puesta a disposición y la aceptación de medicamentos a precio reducido en beneficio de los países pobres, de una forma que sea equitativa, eficiente y dure", afirmaron los miembros del G8.

En línea de lo acordado en la cumbre del pasado año en Canadá, reafirmaron su voluntad de contribuir a eliminar la polio de aquí a 2005, para lo que aportarán otros 500 millones de dólares suplementarios.

Los líderes del G8 afirmaron que, en el terreno del desarrollo sostenible, se concentrarán en tres ámbitos con un "fuerte potencial de progreso": la coordinación de las estrategias mundiales de observación del globo, la aceleración de tecnologías de ahorro de energía o que reduzcan la contaminación y el apoyo a una agricultura productiva, pero sostenible y que tenga en cuenta la biodiversidad.

Precisamente, el plan del G8 contra el hambre coincide con los otros programas para el desarrollo en que también propugna una profundización de la evaluación del problema, pero sin poner proyectos concretos.

En cuanto al plan de acción sobre el agua, que Chirac había insistido durante los últimos meses en destacar como uno de los principales retos para Evian, quedó en un listado de buenas prácticas, como que los países del G8 ayudarán prioritariamente a aquellos países que se comprometan a mejorar el acceso al agua potable en sus programas de lucha contra la pobreza.

(EFE)

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