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Al nte los rumores que comenzaron a circular desde fines de año por los problemas de liquidez que enfrentaba la firma brasileña OAS -tras el escándalo de corrupción en Petrobras que estalló sobre fines del año pasado-, Gas Sayago renegoció el contrato con la empresa y se cubrió con “garantías adicionales”. OAS es una de las constructoras acusadas de beneficiarse de contratos sobrefacturados con la petrolera brasileña.

En enero, la firma no pudo hacer frente a dos pagos de intereses de deuda de dos vencimientos de intereses de bonos por US$ 16 y US$ 37 millones, ingresando así en default. OAS argumentó que “debido a las dificultades de acceso al mercado de crédito” estaba por ese entonces en conversaciones con algunos de sus principales acreedores con el fin de permitir una “reestructura financiera organizada”.

Esta situación encendió una luz de alerta en Uruguay. OAS tiene dos contratos vinculados a la planta regasificadora. En primer lugar, es el contratista principal de la obra civil del consorcio GNLS (la empresa que conformaron GDF Suez y Marubeni) para la operación de la planta regasificadora. Por otro lado, OAS tiene otro contrato director con Gas Sayago para el montaje del gasoducto que conectará la planta con el ramal ya existente de Cruz del Sur.

Entrevistado por radio Sarandí, el gerente general adjunto de Gas Sayago, Pedro Aurrecoechea, explicó ayer que a raíz de los rumores que circulaban sobre OAS, a principios de año se realizó un “perfeccionamiento” del contrato que la empresa tiene vigente con esa multinacional. “Hoy no solo tenemos las garantías de pólizas de seguros normales de obra, sino un refuerzo en efectivo (de la garantía) producto de esa negociación”, aseguró.

El ejecutivo agregó que en esa negociación se evaluó el cronograma de obras y que se mantuvo sin cambios la fecha de finalización prevista para el 31 de mayo. “El contrato que nos vincula con OAS para la construcción del gasoducto se está cumplimiento normalmente. Es un contrato de obra que implica un control directo y férreo por parte de Gas Sayago”, aseguró.

Dijo que los pagos mensuales, se realizan en función del avance que va mostrando la obra. Gas Sayago está supervisando la obra del gasoducto con ingenieros extranjeros y una consultora de ingeniería italiana.

Por otro lado, según informó Aurrecohechea, OAS subcontrató a una firma inglesa que se encargará del tramo subacuático de 2,5 km del gasoducto. Dijo que los primeros elementos de esta obra ya estaban llegando a Montevideo, y que no le consta, por ahora, “noticias de incumplimientos” de OAS con sus subcontratistas.

Inicio demorado
El gobierno tenía previsto que la etapa de preinicio de la planta regasificadora para junio con un barco “muleto” más pequeño, hasta setiembre de 2016 cuando llegará el buque regasificador definitivo que GNLS está construyendo en Corea.

Sin embargo, Aurrecoechea reconoció que producto del “atraso” que tiene la obra civil de la planta (que está a cargo de OAS) esto no podrá cumplirse. Explicó que la demora en la obra obedece a diversas razones, desde factores climáticos, algunos incidentes sindicales, y “temas de ingeniería” que Gas Sayago no aceptó, según lo propuesto originalmente por GNLS.

“En caso que OAS haga default en Brasil y entre formalmente en quiebra, no tendremos otra opción que replantear los términos de nuestro contrato, con nuevos esquemas de negociación en la mesa, entre ellos factores como plazos y precios. Para ello se están evaluando alternativas”, habían adelantado a El Observador desde GNLS.
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