El aumento del “gasto discrecional” por parte del gobierno y la “menor contribución del ciclo económico” explicaron el deterioro del resultado fiscal del sector público en los últimos meses, según los equipos técnicos del Banco Central (BCU).
El aumento del “gasto discrecional” por parte del gobierno y la “menor contribución del ciclo económico” explicaron el deterioro del resultado fiscal del sector público en los últimos meses, según los equipos técnicos del Banco Central (BCU).
La apreciación surge del último Reporte de Política Monetaria, correspondiente al primer trimestre del año, difundido ayer por el BCU. Durante los últimos 12 meses terminados en enero, el déficit fiscal pasó del equivalente a 1,4% del Producto Interno Bruto (PIB) a 2,5% –una vez corregido el pago adelantado de pasividades en el mes, equivalentes a 0,2% del PIB–, según datos del Ministerio de Economía. Eso llevó a que el superávit primario del Gobierno Central desapareciera por completo en ese período y en los 12 meses finalizados en enero registrara apenas su superávit de 0,1% del PIB antes del pago de intereses de deuda.
Desde el punto de vista de los ingresos, los técnicos del BCU señalan que “en sintonía con el debilitamiento del crecimiento del PIB, habría disminuido el aporte del ciclo económico al aumento de la recaudación del IVA, IMESI e IRAE”, en línea con algunos analistas privados que señalan que la programación financiera del gobierno en la última Rendición de Cuentas, sobreestimó el crecimiento de la recaudación para el último año.
En materia de egresos, el “gasto discrecional”, principalmente a través de transferencias, contribuyó al deterioro del resultado fiscal. Al mismo tiempo, el reporte del BCU sostiene que en enero, el aumento del déficit se vio compensado por el pago anticipado de la deuda contraída por ANCAP a la venezolana PDVSA, que significó una ganancia financiera equivalente a 0,4% del PIB.