Glenn Close conquista al público montevideano
La actriz formó parte de una mesa redonda sobre salud mental a beneficio de las colonias Etchepare y Santín, evento que recaudó $329.930
La del martes fue una jornada ajetreada para Glenn Close. Sobre las 20 horas, día en que estaba citada la mesa redonda “Arte, Salud Mental y Ciudadanía”, una gran cantidad de gente se agolpaba en el hall del Teatro Solís a la espera de ingresar a la sala principal, donde se vieron varias caras conocidas de la política y el espectáculo como Mónica Xavier, Constanza Moreira, Jorge Bolani e Ignacio Cardozo. A esa hora, Close aún se encontraba en el foyer del teatro conversando con ONGs y familiares de personas con problemas de salud mental, cita que estaba fijada para las 18 horas, luego de su reunión con José Mujica en Torre Ejecutiva que finalizó a las 17.15.
Lo primero que hizo Close al comenzar su discurso fue pedir que subieran las luces para ver las caras de la gente y preguntó si funcionaban los aparatos de traducción simultánea (el de quien escribe esta nota no funcionaba y el método de pedir documentos para entregarlos resultó un poco caótico porque generó un atolladero a la salida). La actriz agradeció luego al presidente y a otras autoridades. “Y además quiero expresar mi gran amor, gratitud y admiración por mi embajadora Julissa Reynoso. No todos tienen una amiga que es embajadora. Estaba muy emocionada cuando Julissa fue designada para este rol”, sostuvo la actriz.
La protagonista de Atracción fatal comenzó su discurso de forma amena contando su experiencia con la gente que la reconoce por la calle. “¿Sos quien pienso que sos? (…) No recuerdo tu nombre pero me encantaste en Mamma mía”, bromeó la actriz personificando a la confundida fan, ya que la citada película es protagonizada por Meryl Streep. “Les cuento esta historia porque yo no sé quien piensan que soy, pero no soy ninguno de los personajes en los que me han visto”, prosiguió.
La actriz pasó a hablar entonces de su vida real y dijo ser la generación número doce de una familia llena de imposiciones y mandatos en la que ir al psiquiatra era impensable. “Algo muy extraño dado el hecho de que cada generación de nuestra familia tuvo su cuota de depresión, alcoholismo, manía e inclusos intentos de suicidio”, agregó. Close hizo luego un mea culpa por los roles que interpretó que “ayudaron a perpetrar el estigma” como Alex Forrest en Atracción fatal (“I won´t be ignored Dan”, dijo la protagonista del mítico filme, entrando súbitamente en personaje para beneplácito de los presentes)
La intérprete entonces habló de su hermana quien, tras varios intentos de suicidio, le pidió ayuda y fue entonces diagnosticada a los 50 años como bipolar. “Mi hermana era considerada la salvaje (…) La idea de que era algo más que egoísta e irresponsable no fue algo considerado por nuestra familia”, continuó la actriz.
Por último, Close habló de su fundación, de los cambios positivos en la vida de su familia y de la necesidad de acabar con el estigma de la enfermedad.
Posteriormente la actriz recibió la placa de ciudadana ilustre por la intendenta de Montevideo, Ana Olivera, y la medalla Delmira Agustini, distinción otorgada a quienes han hecho grandes contribuciones a la cultura y las artes, de manos de los ministros Susana Muñiz, Liliam Kechichián y
Ricardo Erlich. La Junta Departamental de Montevideo le regaló, además, un carpetín de cuero.
Para finalizar, se proyectaron imágenes de algunos trabajos actorales de Close tras lo cual la actriz saludó brevemente, al tiempo que el director del Solís, Walter “Cacho” Bagnasco, le entregó un ramo de flores. Una canción interpretada por ella sonó y entonces la artista gesticuló los tonos de la canción y desapareció como una estrella fugaz entre las cortinas negras del escenario.