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El gobierno y los exempleados de Pluna alcanzaron un acuerdo para que la nueva aerolínea Alas-U comience a volar antes de fin de año, meses en que se registra la zafra para el negocio aéreo por el tráfico de turistas.

En líneas generales el negocio planteado será volar a destinos de la región pero aún no se determinó con qué aviones.

La semana pasada el gobierno le comunicó a los extrabajadores de Pluna que no podrán utilizar los siete Bombardier que desde hace casi un año están parados en el aeropuerto de Carrasco.

La decisión se tomó luego de recibir la opinión de varios estudios jurídicos contratados en Uruguay y países vecinos para determinar el riesgo de que esas aeronaves sean secuestradas judicialmente una vez que aterricen en el exterior. El riesgo es alto, según trascendió.

En la reunión de ayer en la Torre Ejecutiva entre el Poder Ejecutivo y los exfuncionarios de Pluna, de la que también participó un representante del PIT-CNT, el gobierno pidió una “reserva absoluta” para “negociar” aspectos aún pendientes.

Los representantes sindicales acataron el pedido al punto que suspendieron la asamblea de ayer de tarde, a la además de trabajadores y técnicos también irían los pilotos, para que no se filtrarán datos de lo conversado con el Poder Ejecutivo.

Por el gobierno participaron el secretario de la Presidencia, Homero Guerrero y el asesor presidencial en temas económicos, Pedro Buonomo. Guerrero comentó ayer a El Observador que el acuerdo está casi cerrado y se dará a conocer la semana entrante.

Cesar Iroldi, dirigente de los trabajadores de la exPluna, dijo a El Observador que salieron “conformes” de la reunión con el gobierno, porque hay un compromiso para que Alas-U vuele en el último trimestre de este año. Los anuncios se harán en forma conjunta seguramente el martes o miércoles próximo.

El acuerdo se sellará al filo del límite que marcó la ley 19.057 que estableció que los aviones en poder del fideicomiso tendrán prioridad para los trabajadores por un plazo de 180 días que se vencen el próximo 28 de junio, ya sea para que adquieran o arrendien los Bombardier que eran de Pluna. Pasado ese plazo, el fideicomiso podrá disponer de los aviones y comercializarlos a terceros.

A la salida del encuentro de ayer el dirigente de la central obrera, Marcelo Abdala, dijo “se avanzó mucho” y que siguen negociando.
Respecto a los aviones, uno de los principales puntos a destrabar, aseguró que es parte del acuerdo que se alcanzó con el Poder Ejecutivo, pero no brindó detalles.

La semana pasada Alas-U insistió en volar, si no es con los Bombardier, con cuatro aviones arrendados. Además de ese aspecto, también falta definir si el gobierno otorgará dos años de gracia a la nueva empresa para que comience a pagar y por otro lado se acordó liberar los US$ 15 millones del Fondo de Desarrollo (Fondes) que servirán para capitalizar a la nueva aerolínea.

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