La prédica de Uruguay –durante mucho tiempo en solitario– para flexibilizar al Mercosur y poder firmar acuerdos comerciales por fuera del bloque, finalmente fue escuchada por Brasil.
La prédica de Uruguay –durante mucho tiempo en solitario– para flexibilizar al Mercosur y poder firmar acuerdos comerciales por fuera del bloque, finalmente fue escuchada por Brasil.
En un momento de baja de la economía norteña –que está en recesión y decrecerá este año de acuerdo a las proyecciones oficiales–, la administración de Dilma Rousseff anunció un cambio en su política exterior que la aleja de Argentina y la acerca al reclamo del gobierno uruguayo, lo cual es aplaudido por el canciller Rodolfo Nin Novoa.
El ministro brasileño Armando Monteiro (Desarrollo, Industria y Comercio Exterior) pidió revisar las normas del Mercosur y que haya “libertad” entre los socios para concretar acuerdos comerciales con otros bloques.
La negociación en marcha desde hace años es entre el Mercosur y la Unión Europea para firmar un acuerdo que liberalice el comercio. Argentina retraso lo más que pudo la lista de áreas a proteger y al final se presentó una oferta conjunta que desgrava 80% de los productos exportables.
Del lado europeo fue Francia el país que impuso obstáculos para proteger a sus productores. Ahora Brasil respaldó el planteo de Uruguay de concretar ese acuerdo incluso yendo a distintas velocidades con los demás socios.
“El Mercosur es un casamiento indisoluble pero eso no significa que no se pueda discutir la relación”, dijo Monteiro.
“No hay nada en el mundo que cristalice a tal punto que impida hacer ajustes y darle a los países, como Brasil, un mayor grado de libertad para ir en dirección de nuevos acuerdos”, explicó el ministro a diputados de su país que integran la comisión de Asuntos Internacionales del parlamento.
La decisión 32 del Mercosur impide a los socios (Uruguay, Brasil, Paraguay, Argentina y Venezuela) concretar acuerdos en solitario. Hasta ahora, Uruguay y Paraguay plantearon reparos a esa norma, pero sin Brasil inclinando la balanza a su favor, no había forma de avanzar.
La noticia del nuevo posicionamiento de Brasil fue aplaudida en el Poder Ejecutivo de Vázquez.
El canciller Nin Novoa comentó ayer a El Observador que lo que afirma Brasil ahora “es exactamente” lo que él planteó el 2 de marzo cuando asumió el cargo. Reveló que “la flexibilidad” que se le pide al Mercosur lo conversó personalmente el 16 de abril con Monteiro y con el canciller Mauro Vieira, cuando en Brasilia prepararon la cumbre entre Tabaré Vázquez y Dilma Rousseff que será el próximo 21 de mayo.
En ese encuentro piensan reforzar la idea de avanzar juntos en acuerdos comerciales con otras zonas.
Nin Novoa explicó a El Observador que “lo primero es que efectivamente haya una zona de libre comercio en el Mercosur” lo que implica poner punto final a las restricciones y trabas en las que se basó el modelo argentino con los gobiernos kirchneristas.
“A Uruguay le interesa ir todos juntos a negociar con Europa u otros bloques, pero si no podemos ir todos juntos, que se acepten distintas velocidades como lo hizo la Unión Europea con el grupo Andino, donde Ecuador pidió retrasar su ingreso y lo concretará ahora”, afirmó Nin Novoa.
El nuevo escenario, con Brasil necesitando nuevos mercados para sostener su economía, llevó a Monteiro a afirmar que su país “tiene interés en dar una señal clara, sobre todo a Argentina, de que tiene más urgencia” para alcanzar un acuerdo con Europa.
“Si Argentina tiene tiempos diferentes, es necesario hallar mecanismos para avanzar en el proceso, respetando la posición del bloque, pero garantizando unos tiempos distintos para cada país”, afirmó.
Nin Novoa adelantó que de flexibilizarse el Mercosur, a Uruguay le interesa, además del acuerdo con el viejo continente, fortalecer el diálogo con países del Pacífico y con la Asociación Europea de Libre Comercio que integran Islandia, Liechtenstein, Noruega y Suiza y que no forman parte de la Unión Europea.
El expresidente José Mujica planteó avanzar subido “al estribo” de Brasil. Vázquez propone ampliar los estribos a los que Uruguay se puede subir.