ver más

El gobierno creará este año una unidad administradora que gestionará un fideicomiso destinado a financiar y promover emprendimientos productivos, como paso previo para un futuro Banco de Desarrollo.

La nueva institución contará con un capital inicial de US$ 50 millones, que provendrán de las utilidades que arrojó el Banco República (BROU) en 2010, y se nutrirá durante los próximos años del 30% de las ganancias del BROU, anunció este jueves el ministro de Industria, Roberto Kreimerman, en un evento organizado por la Liga de Defensa Comercial (Lideco).

En diálogo con El Observador, el ministro explicó que el Banco de Desarrollo contará con tres subfondos, que estarán destinados a la concesión de créditos para proyectos, a proporcionar garantías y para aportar capital en emprendimientos tecnológicos. “Este proyecto es el germen de una futura política de desarrollo”, afirmó el ministro.

La Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP) y los ministerios de Industria, de Economía y de Trabajo se encuentran abocados a la redacción del decreto y las bases reglamentarias que crearán la nueva institución, comentó a El Observador el director nacional de Industria, Sebastián Torres. La institución funcionará como una unidad dentro de la órbita del Gabinete Productivo y se regirá bajo el derecho público.

Una vez aprobado el decreto constitutivo del nuevo banco se designará una junta de dirección, se establecerá su presupuesto, se seleccionará personal y se establecerá la forma de administración de los tres subfondos.

La tarea principal que tendrá la administración del fondo será evaluar los proyectos que se presenten y la aprobación de éstos en función de los lineamientos que se adopten en el gabinete productivo, dijo Torres.

“La estrategia detrás del proyecto es la creación de una banca nacional de desarrollo, como ha sido reclamada por los sectores productivos”, sostuvo.

El modelo que las autoridades tienen como referencia es el Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social de Brasil (Bndes), institución que tiene como cometido la concesión de préstamos a largo plazo en condiciones ventajosas, el fomento de proyectos de inversión, así como el incentivo a las exportadoras brasileñas.

Por su lado, Fernando Calloia, presidente del BROU, señaló que el Banco de Desarrollo es una vieja aspiración que el país tiene, que no pudo ser instrumentado a través de la institución que dirige, pues se trata de una entidad comercial.

Inversiones
Por otra parte, el gobierno introducirá cambios a la ley de Inversiones, lo que le permitirá otorgar exoneraciones tributarias asociadas a incentivos más precisos.

Kreimerman y los ministros de Economía, Fernando Lorenzo, y de Ganadería, Tabaré Aguerre, adelantaron el jueves los cambios a loslegisladores del Frente Amplio.

En ese sentido, se crearán nuevos criterios y se profundizarán otros existentes en la metodología que utiliza la Comisión de Aplicación de la Ley de Inversiones (Comap) para evaluar los proyectos.

“El cambio a introducir no será solo contabilizar la mano de obra que genera la inversión, sino además considerar la mano de obra en términos de calidad de empleo”, dijo Kreimerman.

Otro aspecto a considerar será el sector de actividad al que pertenece el proyecto y se lo ponderará en favor de las ramas con mayor contenido tecnológico.

Además, se profundizará la apuesta por la descentralización para incentivar la radicación de proyectos en las zonas del país más sumergidas, así como se dejará de considerar de Montevideo como un espacio homogéneo para establecer diferentes ponderaciones de acuerdo a las zonas del departamento. A su vez, las pequeñas y medianas empresas (Pymes) recibirán una exoneración tributaria extra de 10% y se establecerá otro porcentaje para inversiones que se radiquen en parques industriales.
Seguí leyendo