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Los trabajadores privados que reúnan los requisitos de edad y años de aportes para jubilarse, podrán elegir un retiro parcial que implique continuar con la tarea en medio horario, pero cobrando la mitad del sueldo y la mitad de la pasividad, en vez de terminar con su actividad de un día para el otro. Así lo establece el borrador de un proyecto de ley que el Poder Ejecutivo termina de redactar para enviar al Parlamento, y que presentará antes en las jornadas del Diálogo Nacional de Seguridad Social.

El texto, al que accedió El Observador, indica que empleados dependientes del sector privado podrán acceder a esa jubilación parcial de forma voluntaria, ya sea porque configuran causal, o por edad avanzada.

Así, al momento de tramitar la jubilación, en caso de elegir el régimen parcial que propone el borrador de proyecto de ley, el Banco de Previsión Social (BPS) liquidará los aportes del trabajador y abonará mensualmente 50% de lo que le correspondería, mientras continúa con sus tareas la empresa por cuatro horas al día, también cobrando la mitad del salario.

No podrán acumular más de un trabajo quienes opten por la jubilación parcial, pero sí cambiar de empresa si quisieran hacerlo.

Ese sistema podrá continuar hasta tanto el trabajador o la empresa estimen necesario. Cuando el vínculo se termine, el jubilado parcial podrá solicitar la jubilación completa, para lo cual se vuelve a liquidar sus aportes. Para este último caso el salario no podrá ser menor que el calculado cuando tramitó la jubilación parcial. Quedan excluidos los jubilados por incapacidad total o parcial.

El ministro de Trabajo y Seguridad Social, Eduardo Brenta, explicó a El Observador que con esta iniciativa se busca un “proceso virtuoso” en la sustitución de los trabajadores. Se entiende que la función de los jubilados parciales en los lugares de trabajo podrá ser la capacitación de los jóvenes recién ingresados, transmitiendo experiencia, práctica del oficio y cultura del trabajo, como complemento a la formación académica.

Brenta comentó que ante la coyuntura de desempleo muy bajo y la necesidad de capacitación de mano de obra, la herramienta propuesta puede contribuir a varios frentes. También podrá ayudar a que los recién jubilados no terminen de forma abrupta con su actividad, aseguró. El ministro de Trabajo entiende que de aprobarse el proyecto, le quitará rigidez al sistema porque “se adapta a los nuevos tiempos”.

El nuevo sistema podrá ser utilizado por los trabajadores que cumplan con las causales de jubilación, y también por algunos de los que ya se encuentran como pasivos.

El texto del gobierno plantea, sin embargo, que los ya jubilados podrán regresar al trabajo en medio horario siempre y cuando no hayan pasado más de cinco años desde su retiro, aunque se estima que ese requisito puede cambiar a tres años. “No queremos que se presente a jubilar o reliquidar su jubilación una persona que está hace siete u ocho años jubilada, y que por lo tanto perdió todos los avances tecnológicos, por ejemplo”, dijo a El Observador el director nacional de Seguridad Social, Roberto Baz.

Jubilados en negro
Otro objetivo del proyecto de ley es la formalización de la tarea de casi 40 mil jubilados que, luego de tramitar su pasividad, realizan tareas en negro, según las estimaciones del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social. Para el director Baz, ese número es “muy importante”.

“Los dos fundamentos que tiene este proyecto son, primero, evitar el pasaje de las personas de 100% de actividad a 100% de inactividad, y hacer una especie de transición. El segundo objetivo o fundamento es la formalización, es decir: evitar que los que hoy están trabajando en negro, porque no tienen otra, tengan una chance de blanquear su situación de alguna manera”, dijo Baz a El Observador.

El proyecto de jubilación parcial aparece en las prioridades que fijó el gobierno para 2013. En uno de los primeros Consejos de Ministros del año, el presidente José Mujica le recordó al ministro Brenta que tenía mucho interés en que el nuevo sistema se pusiera en marcha. El secretario de Estado recordó a El Observador que la iniciativa tiene, además, amplio apoyo en sectores sociales y partidos políticos.

Cuando a principios de 2012 el tema comenzó a discutirse, los directores sociales en el BPS (de trabajadores, empresarios y jubilados) se manifestaron a favor de la medida. El 2012 cerró con 412.618 jubilaciones, según los datos de la memoria anual del BPS, mientras que existen 1.452.587 cotizantes, lo que es una cifra récord.
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